sábado, 15 de septiembre de 2012

Como Un Piel Roja

por Camilo Pino

Le pido disculpas a Federico Vegas porque voy a contradecir su texto sobre la cárcel de los directivos de Econoinvest. Quizás también deba pedirme disculpas a mí mismo, porque llevarle la contraria a alguien que tiene la razón es, cuando menos, un acto de terquedad, pero supongo que mi naturaleza me lleva a cometer este tipo de errores, o peor todavía, que soy capaz de lo que sea en nombre del estilo, pero basta de excusas y al grano.

En su texto, Vegas describe su amistad con Herman Sifontes de un modo que redunda sobre cualquier cosa que yo diga sobre la mía con Miguel Osío, otro de los directivos de Econoinvest presos. Por el momento bastará con decir que Miguel y yo crecimos juntos y que hemos mantenido una amistad inquebrantable a través de los años. Ahora bien, en lo que le voy a llevar la contraria a Vegas es en algo que no domino del todo y que le importa a muy poca gente: las referencias literarias; específicamente, la de la parábola que Vegas toma de El proceso, de Kafka, y que trascribe así: "Un hombre ha esperado toda la vida para cruzar una puerta y acceder a la justicia.

Cuando está a punto de morir le pregunta al guardián que le ha impedido la entrada: --Si todos se esfuerzan por llegar a la Ley, ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar? El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora: --Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla".

Y aquí es donde me pongo terco: la cárcel de los directivos de Econoinvest no tiene nada de kafkiana. Ésa cárcel no es otra cosa que una injusticia; una simple y vulgar injusticia. Los directivos de Econoinvest están presos, primero, porque el gobierno necesitaba un chivo expiatorio para justificar las devastadoras consecuencias de su política cambiaria y segundo, porque los oficiales encargados del caso defalcaron a la compañía y ahora son cómplices de un crimen que quedaría en evidencia si la verdad sale. Allí no hay equívoco, ni absurdo ni un sistema avasallador con una lógica implacable; allí no hay un ápice de belleza oscura. Allí lo que hay es un gobierno errático que se alimenta de chivos expiatorios y utiliza todo su poder para perseguirlos.

La última vez que vi a Miguel fue hace un año, durante mi último viaje a Caracas.

Lo fui a visitar en un sótano donde lo tenían preso. Creo que se pasó la mitad del encuentro consolándome, como si el preso hubiera sido yo. Así de fuerte es y así de débil soy.

Recuerdo que insistió mucho en que me informara bien sobre el caso y que divulgara los hechos, como si estuviera siendo procesado por una corte justa.

Finalmente, después de dos años de crueles postergaciones (tan injustificadas que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas declaró la detención "arbitraria" en una opinión legal), lo están juzgando. Mientras escribo este artículo me llegan sus declaraciones y encuentro a Miguel haciendo precisamente lo que me pidió que hiciera: argumentando razones, diciendo verdades; comportándose como si estuviera siendo procesado por una corte justa.

Ojalá Miguel tenga razón y encuentre en la verdad la clave para su liberación, porque, en sus propias palabras: "La injusticia es glotona se devora todo y, como Saturno devoró a sus hijos para que ninguno ocupara el trono del Olimpo, la injusticia devorará no solo a quien la sufre, sino también a quien la promueve y a quien la ejecuta. Señor Juez: sin justicia no hay libertad. Sin libertad, la vida se reduce a un devenir insípido y sin sentido. En eso, señores fiscales, se ha convertido nuestra vida en estos dos últimos años".

En fin, y para que no digan que soy un busca pleito, le propongo a Vegas que cuando hablemos de Econoinvest nos trancemos por el escritor desconocido que mataba de la risa a sus amigos cuando les leía en voz alta; el joven Kafka que escribió estas líneas que hoy son para Miguel y sus compañeros de cárcel injusta: "Si uno pudiera ser piel roja, siempre alerta, cabalgando sobre un caballo a todo galope, con el cuerpo inclinado y suspendido por el viento, constantemente sacudido sobre la tierra estremecida, hasta arrojar las espuelas, pues no harían falta espuelas, hasta arrojar las riendas, pues no harían falta riendas, y apenas viera ante sí que el paisaje era una pradera llana, ya sin el cuello y sin la cabeza del caballo".

El Nacional, Papel Literario, 2, 15/09/2012

El Escritor y Las Injusticias.

por Tulio Hernández

No todos los escritores han estado siempre del lado de las causas nobles.

Tampoco todos los filósofos o los artistas. Los ha habido fascistas como Heidegger, colaboradores con el franquismo como Camilo José Cela, o militaristas como muchos de los que hoy acompañan al gobierno rojo venezolano y pronuncian frases degradantes como aquella de que Hugo Chávez es el mejor poeta de Venezuela.

Eso es cierto. Pero a nadie le puede quedar duda de que una de las más importantes funciones que han ejercido muchos escritores y, en general, los intelectuales públicos, al menos en el mundo occidental, ha sido la de utilizar su prestigio y respetabilidad para ejercer la denuncia de las grandes injusticias que ocurren en las sociedades en las que viven. Cuando hablo de intelectuales públicos me refiero a aquellos que además de ejercer sus oficios artísticos, literarios o académicos colocan su voz en el concierto de la opinión pública y fijan claras posiciones sobre temas colectivos más allá de sus intereses personales.


Es lo que han hecho, arriesgando comodidades y la propia vida, desde Bartolomé de las Casas, cuando denunciaba los abusos del conquistador ibérico sobre las poblaciones aborígenes, pasando por Solzhenitsyn quien pagó con largas prisiones sus críticas al comunismo soviético, o, para hablar de cercanía, lo que le correspondió oficiar a hombres como José Rafael Pocaterra en contra de Juan Vicente Gómez, o a Reinaldo Arenas ante el sátrapa de La Habana.

Hago esta larga introducción porque luego de visitar en la cárcel donde se encuentran a los amigos Herman Sifontes, Ernesto Rangel, Miguel Osío y Juan Carvallo, los directivos de Econoinvest injustamente sometidos a prisión sin el debido proceso, de renovar mi admiración por la paciencia y dignidad con la que soportan junto con familias y amigos el abuso de poder, he regresado a casa y, para paliar la impotencia, me he dedicado a releer algunos de los textos que tantos escritores han publicado en condena a lo que a todas luces es una prueba de la manera como el sistema judicial venezolano ha sido convertido en una maquinaria de premio y castigo sometida a los arbitrios de la logia militar que nos gobierna.

He disfrutado al máximo el texto del poeta Alejandro Oliveros en donde, desde las páginas de El Carabobeño, aborda la (in)justicia venezolana a partir de los parlamentos del Hamlet de Shakespeare. Me he conmovido otra vez con la sinceridad de Federico Vegas quien, desde el Papel Literario de El Nacional , confiesa con amorosa valentía el desasosiego que a todos nos embarga luego de visitar a nuestros amigos secuestrados. Me invade un profundo agradecimiento cuando leo los textos de dos grandes escritores colombianos, Héctor Abad Faciolince, el autor de esa pieza magistral titulada El olvido que seremos, y de Santiago Gamboa, finalista del Premio Rómulo Gallegos, que nos habla de cómo mira a una Caracas ahora triste por el carcelazo a Econoinvest.

Si el espacio me alcanzara podría enumerar uno a uno los textos de Alberto Barrera Tyszka, Patricia Lara, Antonio López Ortega, Oscar Marcano, Boris Muñoz, Elías Pino Iturrieta, Fernando Savater, Milagros Socorro, Francisco Suniaga, Gustavo Tarre y, aunque no se trata de una pieza literaria, igual leo con gratitud las frases del documento en el que la Conferencia Episcopal Venezolana clama justicia o el informe en el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condena el atropello.

Todos sabemos que ninguno de estos escritos traerá consigo lo que corresponde, que se haga justicia y nuestros amigos recuperen su libertad. Pero leer en conjunto estos textos de grandes plumas, percibir la solidaridad profunda que de ellos emana, la serena indignación que revelan, la profunda convicción sobre la arbitrariedad del proceso, la inmensa gratitud por lo que Econoinvest ha significado para el mundo de las artes y la cultura y, en muchos casos, la belleza e inteligencia de la escritura hace que sintamos la presencia de otra forma de justicia. La de aquellos, los buenos escritores siempre pendientes de develar la injusticia.

El Nacional, 09/09/2012, Siente Días, 7

La voz de Gabriela Montero

 por Elías Pino

La relación entre los artistas y los intelectuales con el poder ha sido debatida a través del tiempo. Muchos no la conciben sino como un ejercicio crítico, a través del cual se manifiesta una autonomía y una posibilidad de análisis que beneficia a la sociedad debido a cómo pueden esos artistas e intelectuales, partiendo de la formación o de las cualidades que los distinguen, hacerle un servicio invalorable a la comunidad mediante la observación y la denuncia de los defectos, los errores y las omisiones de quienes detentan la autoridad. Otros comprenden que los artistas y los intelectuales formen parte del cortejo que acompaña a los poderosos, con obras capaces de legitimar la autoridad de turno, en la cual confían, o simplemente como piezas de ornato o en función de aduladores. Por último, abundan los que defienden la alternativa de una conducta neutra frente a los negocios relacionados con la administración del bien común, sin que los habitantes del universo de las artes y las letras "desciendan" hacia el terreno de la política.

Un vistazo de la historia de Venezuela registra tales posturas en relación con el ejercicio del poder, desde las cuales se manifiestan reproches, lucha sin contemplaciones, compañía silenciosa o entusiasta y evidente indiferencia. Es una diversidad que se advierte desde los inicios del proceso de Independencia y llega hasta nuestros días, para enorgullecernos o para avergonzarnos de acuerdo con el papel que exigimos desde la posteridad a los intelectuales y a los artistas. En el abanico se ventilan figuras como Rufino Blanco Fombona y Laureano Vallenilla Lanz, para referir apenas un par de autores esenciales, cuyo tránsito refleja actitudes elocuentemente opuestas sobre lo que entendieron de los vínculos y las distancias frente a los señoríos de su tiempo. La nómina de los indiferentes es copiosa, antes y después, sin que se trate ahora de pedirles una militancia o una participación que fundamentalmente depende de su albedrío. En cualquier caso, la reacción de esos protagonistas de las artes y las letras se hace relevante en función del peso específico de cada quien, del prestigio que han adquirido por sus obras, de la admiración que sentimos ante sus pasos deslumbrantes. Si el artista o el intelectual son respetados por sus frutos, cuando desde esos frutos deciden una presencia de naturaleza política, o una crítica de situaciones que consideran aberrantes en un contexto determinado, provocan ineludible atención.

Es el caso de Gabriela Montero, pianista excepcional a quien se juzga, a escala universal, como la más grande ejecutante de su generación. Después de labrarse una carrera sin el apoyo de los aparatajes oficiales de Venezuela, generosos ante otros de sus colegas pero excesivamente cicateros con su virtuosismo, ha ascendido a la cúspide de los circuitos internacionales de la música para convertirse en una referencia estelar. Desde esa cúspide y sin que nadie se lo pidiera, pero especialmente sin que la manifestación tuviera relación inmediata con el arte que la ha llevado a la fama, ha compuesto una obra titulada "Ex Patria" a través de cuyas notas quiere denunciar la situación de injusticia que impera en su país, que atormenta a una comunidad que le duele y de la cual se siente parte desde el lugar en el que ahora se encuentra. El título de la obra puede obedecer al hecho de que escribe y percibe sonidos y quejas desde otra latitud, pero también de sentir que el género humano del que forma parte cada vez deja de ser lo que fue en un pasado del cual ella proviene y en cuya sensibilidad se reconoce. "Ex Patria" se puede ver en la siguiente dirección electrónica, en caso de que no se hayan conmovido con su ejecución: www. You Tube.com watch?=hNgAFCZwuSI, si no copie mal el jeroglífico.

Gabriela Montero dedica la obra a los 19.336 venezolanos que murieron debido a la violencia generalizada en 2011, y a sus amigos los directivos de Econoinvest que sufren cruel prisión condenada por la ONU: Enrique Rangel, Hermann Sifontes, Juan Carlos Carvallo y Miguel Osío. Lo que ahora se escribe quiere ser también una manifestación de solidaridad con los amigos encerrados sin fundamento, sin un sentido que no sea el de una atroz persecución, pero, en especial, una muestra de admiración por la manifestación que la artista hace frente a las calamidades de Venezuela, frente a las cifras tan espantosas de asesinatos que refirió en la presentación de "Ex Patria". Pudo permanecer callada, cómoda en el regazo de un oficio que la ha llevado a legítima fama, como hacen muchos de sus colegas desde tiempos remotos. O hacer de felicitadora del régimen según también han hecho otras figuras del ramo y de otros ramos con el aplauso del público y la complacencia de los medios de comunicación. ¿No ha sucedido así desde la antigüedad republicana sin necesidad de sonrojos, sin que nadie se rasgue las vestiduras, sin que nadie los critique de veras, sin que nadie los deje de saludar y sin protagonizar conductas insólitas? Los intelectuales y los artistas se manifiestan de manera diversa ante el poder, como se trató de describir al principio, y cada quien escoge su puesto en la carrera. La Montero no ha querido dejar dudas sobre el lugar que escogió para permanecer en nuestra memoria. Prefirió la estirpe de los Rufinos, lejos de la tribu de los Laureanos.

El Universal, 09/09/2012, enlace al original

Así Avanza el Juicio a Directivos de Econoinvest


 por Carlos Carpio

El Día 12 de julio del presente año se dio inicio, después de dos años de retardo, al juicio oral y público que actualmente se les sigue a los cuatro directivos presos de la Casa de Bolsa Econoinvest, quienes a la fecha de hoy cumplen más de 800 días de presidio, acusados de agavillamiento e ilícitos cambiarios por el Ministerio Público.

He tenido la oportunidad de asistir a la mayoría de las 12 audiencias de este histórico juicio, que se han realizado en el Palacio de Justicia de Caracas, presididas por el Juez Rodolfo Romero, quien dicho sea de paso ha manejado, en mi opinión, todo el asunto de una manera sobria y bastante imparcial.

Recordemos que este caso es de gran interés de la opinión pública general y especializada, que Econoinvest fue la Casa de Bolsa más importante del país y una de las principales de América Latina, y que existe un sentencia de la ONU a favor de los acusados, lo cual pone sobre los hombros del juez y los Fiscales una gran responsabilidad.


Las audiencias se celebran a partir de las 10 de la mañana y generalmente concluyen pasadas las 6 de la tarde, dos veces por semana. Lo que da idea de que no hay por ahora una pretensión de más demoras injustificadas al juicio, por parte de las autoridades judiciales.

Desde muy temprano, comunicadores sociales, abogados de renombre, artistas, músicos, escritores, familiares y amigos de los imputados, se apiñan en los 60 puestos disponibles en la pequeña pero respetuosa sala de audiencias. Todos de pié sentencia el Alguacil de turno, y con majestuoso caminar el Juez entra a la sala y toma asiento para presidir la audiencia del día.

Ya están en sus lugares los imputados, los Fiscales de Ministerio Público, el Secretario, el personal técnico que filma y graba todo el juicio y por supuesto los Abogados defensores, todos con sus togas negras y ribetes rojos.

El juicio se desarrolla como seguramente usted ha visto muchas veces en las películas: Los Fiscales acusan y preguntan, lo defensores presentan sus alegatos y repreguntan, los indiciados presentan sus exposiciones donde tratan de demostrar de forma exhaustiva su inocencia y el Juez sirve de director de debates y tiene por supuesto la última palabra, cuando Fiscales y defensores protestan. La Constitución y el Código Procesal Penal son manoseados por todos constantemente, buscando la mayor legalidad posible en las actuaciones.

En completo silencio, madres, hermanos y amigos de los imputados sufren o se alegran cuando la causa da un giro hacia los cuatro de Econoinvest, como ya se les conoce.

Pareciera que existe en este momento una decisión de continuar adelantando el juicio sin demoras injustificadas, como ya mencioné, a pesar de que por motivos de salud el Juez postergó las audiencias hasta el viernes 14 de septiembre, a las 11 de la mañana. Algunos ven en esto un nuevo ciclo de demoras, particularmente le doy a la justicia el beneficio de la duda.

De los cuatro imputados, solo Miguel Osío, quien era el Vicepresidente de Consultoría Legal de la defenestrada Econoinvest, ha presentado completamente sus alegatos de defensa, que todos los asistentes consideraron un pieza oratoria y una contribución al acervo judicial del país. Después de oírlo durante tres audiencias, es difícil pensar que la Fiscalía podrá probar la culpabilidad de los directivos de Econoinvest. Muchos lloraron cuando al final de su exposición se refirió a su familia y a sus pequeños hijos.

Juan Carlos Carvallo, Economista y Vicepresidente de Ventas de la Casa de Bolsa, está en el turno al bate, exponiendo con gran precisión y con excelente respaldo documental sus argumentos de defensa, que igualmente parecen señalar sin lugar a dudas la inocencia de los procesados, concluirá en la próxima audiencia.

Los Fiscales, toman notas, preguntan, recusan, intentan y a veces logran del Juez, cuestionar algunas consideraciones de la defensa.

Pareciera que hay una luz al final del túnel en el juicio a los directivos de Econoinvest, los que hemos tenido la oportunidad histórica de asistir al juicio y hemos estudiado el caso concluimos en su inocencia, le tocará al Juez del caso decidir soberanamente con todos los elementos de convicción que se le han presentado y se le presentarán.

La larga espera parece finalizar, Ernesto Rangel y Herman Sifontes, esperan para presentar su defensa. Mientras tanto y en la estrechez del sótano de su prisión, Ernesto se inspira y con la ayuda de Julián Conrado, el cantante de las FARC, su compañero de prisión quien lo inició en la composición musical, y su compadre Aquiles Báez, crea su primera canción: Sueños de Libertad. Un clásico, un himno a todos los presos de la injusticia. Puedes bajarla en YouTube como sueños de libertad Econoinvest. http://www.youtube.com/watch?v=AMI-nvdChbk

Hay peticiones de muchos venezolanos, periodistas, escritores y organizaciones, solicitando a las autoridades judiciales el juicio en libertad para los cuatro de Econoinvest, ojalá el juez tome pronto esta decisión, es de mera justicia.

Aporrea.org, 31/08/2012, enlace al original

jueves, 30 de agosto de 2012

¿Y la presunción de inocencia? (Econoinvest)


por Leonardo Palacios Márquez

A Miguel Osío Zamora, Director de Econoinvest, 
a quien le invirtieron la presunción... 

El hombre en su afán de vivir se vuelve egoísta, transforma la cotidianidad del instante en una vacuidad del ser en que solo le importa aquello que puede serle útil o cree, falsamente, que le da utilidad. Egoísmo puro.

Un egoísmo que aísla, que hiere cuando olvidamos a quienes nos rodean, que congela la calidez de lo fraterno y se convierte en ponzoña destructiva.

Es necesario hacer un alto, elaborar un balance de lo vivido, sacar el activo de lo extraordinario que nos deja la interacción abierta de quienes aún, en lo pasajero del momento y en la fugacidad de la existencia, nos dejan una impronta. También tratar de determinar el pasivo corrigiendo errores, la dejadez que da el olvido o la indiferencia ante quienes ese egoísmo del diario vivir se ha quedado en un rincón careciendo que a nosotros puede sobrarnos.

En ese balance surge como una de las partidas de la contabilidad de mi vida, un amigo: Miguel Osío Zamora: un venezolano emprendedor, reconocido mecenas, respetado en el vertiginoso y global mundo del mercado de valores, hijo que con pasión noble hace llevadero a sus padres la intranscendencia de la ausencia que hacia ellos siente los hijos en su despegue del hogar; padre denodado que carece hoy de lo que usted y yo tenemos: libertad.

Un venezolano víctima de la violencia del Estado, objeto de la razzia a las que el poder deslegitimado en el ejercicio suele acudir para garantizar la más abyecta sumisión o dirimir las contradicciones en su seno.

Una libertad que le ha sido arrebata por rábulas del derecho, tercamente negada por quienes espantan la justicia del templo de la legalidad y obstinadamente obstaculizan su ejercicio por la manipulación de los valores que la hacen derecho esencial del hombre y combustible de la dignidad.

En la audiencia del pasado martes 23 de agosto, transcurrida en el juicio a "los directores de Econoinvest", en el cual la legalidad pisoteada es una excusa, donde la justicia un títere que pretende infructuosamente justificar el arrebato de la libertad, Miguel se dirige al juez de la causa, "en nombre de (sus) hijos Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro".

Miguel, en el respetuoso y nada altivo leguaje de un elegante litigante y curtido respeto al Estado de Derecho, seguro de la inocencia que todos le reconocemos, increpa al juez en relación con la función de las leyes y le manifiesta: "Las leyes tienen como objetivo darle al ciudadano seguridad jurídica y darnos la certeza de andar dentro de los parámetros de la legalidad. Eso no puede ser solo una sensación, tiene que ser una realidad concreta y material"

Miguel Osío, en su exposición fundamentada en el ordenamiento jurídico, sin recurrir a "interpretaciones melcochas" o acomodaticias, advierte el riesgo para la sociedad y la indignación que causa la conducta de quienes incentivan la violación del contenido y espíritu de la ley "con falsos argumentos y teorías que, como "gandola jurídica", arremete contra su espíritu y los principios fundamentales de legalidad, tipicidad e inocencia que sustentan el sistema penal y judicial".

Como abogado y profesor universitario, coincido con Miguel cuando afirma que "la mejor defensa que tiene la sociedad es la solidaridad contra los abusos de poder que surgen de la injusticia y las arbitrariedades. Una sociedad que vive bajo los parámetros de inseguridad jurídica y, consecuentemente, bajo la opresión de las injusticias y arbitrariedades (…) es una sociedad que, sin duda alguna, se convertirá en corrupta e inhumana, porque más allá de la ley y la justicia, lo que hay es el salvajismo propio de nuestros instintos básicos. Y, entonces, buscaremos doblegar al otro, violar los derechos humanos del otro, seremos destructores en vez de constructores, envidiosos del éxito del otro, en vez de emularlo, nos hundiremos moralmente perdiendo cualquier parámetro de ética".

En un agónico llamado, que solo puede pronunciar quien enfrenta con dignidad, no exenta de dolor el arrebato injusto e inconstitucional de su libertad, Miguel le señala al juez que "no es concebible que llevamos más de dos años presos sin haber cometido delito alguno. Pareciera que el principio constitucional de 'Se Presume Inocente' se ha convertido en 'Se Presume Culpable', haciendo que el precepto de nuestra carta magna: la libertad es inviolable, se convierta solo en un Sueño de Libertad. ¡No permita ciudadano juez que esto ocurra! La injusticia, señor juez, es glotona, se devora todo, y como Saturno devoró a sus hijos para que ninguno ocupara el trono del Olimpo, la injusticia se devorará no solo a quien la sufre, sino también a quien la promueve como a quien la ejecuta. Señor Juez, sin justicia, no hay libertad, sin esta la vida se reduce a un devenir insípido y sin sentido. A eso, señores Fiscales, se ha convertido nuestra vida en estos dos últimos años. Ustedes no han perdido nada! Como señalan en su exposición oral. ¡Nosotros sí!, nuestras esposas, nuestras madres, padres, hermanos. Pero, por sobre todo, las víctimas reales de esta injusticia son mis dos hijos menores: Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro, quienes han tenido que crecer sin la presencia de su padre, como los hijos de mis compañeros. Señor Fiscal, esto comenzó por un grave error, y eso es humano, normal, pero el orgullo nos hace mantenernos en él. El mejor momento para rectificar es aquel en que se ejecutan los actos. No sigamos empeñados en sostener este error. Y me uno a Cervantes, cuando Don Quijote dijo: 'La Libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombre dieron los cielos; por ella se puede y se debe aventurar la vida…'. Yo estoy dispuesto hacerlo, ciudadano juez; he dejado, en estas largas horas, todo mi ser por obtener esa libertad que merezco. Que mis hijos merecen. Estoy dispuesto a dar la vida para conseguirla y limpiar mi apellido por y para mis hijos. Y espero señor juez que usted esté dispuesto a implantar justicia".

La presunción de inocencia es un derecho no negociable e irreductible, más cuando es el propio Estado (los órganos del Poder Público y su ordenamiento) que reconoce como legítima los actos que se dicen contrarios a derecho y que ahora antijurídicamente los presentan como ilícitos.

La libertad es un derecho esencial que a nadie puede ser arrebatado con manipulaciones y engaños.

Sé Miguel de tu lucha, que la mayoría de quienes te conocen a ti y a tus compañeros de injusto cautiverio, respetan tu trayectoria y su verdad: la inocencia.

El Mundo, 28/08/2012, 21

Econoinvest: Palabras de Cierre de la declaración de Miguel Osío Zamora


Audiencia del 23 de agosto de 2012

Miguel Osío Zamora, director de Econoinvest, transcurrió cerca de diez horas explicando el carácter legal de las operaciones con títulos valores que ejecutó Econoinvest Casa de Bolsa. Sus argumentos se sustentaron en el marco jurídico desarrollado por el Gobierno Nacional —a través del Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Venezuela—, mediante la implementación de los convenios cambiarios No. 1 y 4; y las resoluciones del Directorio del Banco Central de Venezuela que autorizaban la negociación de los TICC en el mercado secundario en bolívares, soportadas en la propia Ley Contra Ilícito Cambiarios, por la expresa excepción que el articulo 9 hace a las operaciones con títulos valores, excluyéndolas del tipo penal denominado “comercialización ilícita de divisas”.

Miguel Osío concluyó su exposición dedicándola a sus hijos Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro, con estas palabras:

"Ciudadano Juez:

¿Para qué sirven las leyes? Las leyes tienen como objetivo darle al ciudadano seguridad jurídica; darle la certeza de obrar dentro de los parámetros de la legalidad. Y eso no puede ser solo una sensación. Tiene que ser una realidad concreta y material. Pero si no se respeta la letra de la Ley, si quienes están llamados a garantizar su aplicación y su majestad incentivan su desobediencia con falsos argumentos y teorías que, como “gandolas jurídicas”, arremeten no solo contra su contenido, sino contra su espíritu y contra los principios fundamentales que sustentan nuestro sistema penal y judicial, como los principios de legalidad, tipicidad e inocencia, ¿qué certeza de justicia y legalidad podemos esperar como sociedad? 

Como sociedad, la mejor defensa que tenemos contra los abusos de poder que surgen de la injusticia y de la arbitrariedad es la solidaridad. La indignación social. Una sociedad que vive bajo los parámetros de inseguridad jurídica y, consecuentemente, bajo la opresión de injusticias y arbitrariedades, es una sociedad corrupta e inhumana, porque fuera del territorio de la Ley y la Justicia, lo que hay es el salvajismo propio de nuestros instintos básicos. Entonces buscaremos doblegar al otro, violar los derechos del otro; seremos destructores en vez de constructores; envidiosos del éxito del otro en lugar de sus émulos; nos hundiremos moralmente, perdiendo cualquier parámetro de ética. 
Casos como el nuestro nos llevan a tener la sensación de que en nuestra sociedad reina una gran inseguridad jurídica, que intimida e inhibe el esfuerzo emprendedor de una clase media trabajadora y profesional. Y digo expresamente la “sensación” porque tengo la fe, tengo la esperanza, de que usted nos devolverá la seguridad jurídica que nos ha sido robada. 

No es concebible que llevemos más de dos años presos sin haber cometido delito alguno. Pareciera que el principio constitucional de “Se presume inocente” se ha convertido en “Se presume culpable”, convirtiendo el precepto de nuestra Carta Magna que reza: “La libertad es inviolable”, en un lejano sueño de libertad. 

¡No permita,  ciudadano Juez, que esto ocurra! La injusticia es glotona. Se devora todo y, como Saturno devoró a sus hijos para que ninguno ocupara el trono del Olimpo, la injusticia devorará no solo a quien la sufre, sino también a quien la promueve y a quien la ejecuta. Señor Juez: sin justicia no hay libertad. Sin libertad, la vida se reduce a un devenir insípido y sin sentido. En eso, señores fiscales, se ha convertido nuestra vida en estos dos últimos años. Ustedes no han perdido nada, como señalan en su exposición oral. ¡Nosotros sí! Nuestras esposas, nuestras madres, nuestros padres y hermanos, sí. Y, sobre todo, las víctimas reales de esta injusticia: mis dos hijos menores, Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro que, como los hijos de mis compañeros, han tenido que crecer sin su padre al lado. 

Me uno a Cervantes, cuando en voz de Don Quijote, afirma: “La Libertad, Sancho, es uno de los mas preciosos dones que a los hombre dieron los cielos; por ella se puede y se debe aventurar la vida…” 

Yo estoy dispuesto a hacerlo. Yo, ciudadano Juez, he dejado, en estas largas horas, todo mi ser por obtener la libertad que merezco. Que mis hijos merecen. Y estoy dispuesto a dar la vida para conseguirla y limpiar mi apellido para mis hijos. 

Espero, señor Juez, que usted esté dispuesto a implantar la justicia."

domingo, 26 de agosto de 2012

Miguel Osio de Econoinvest: “Este es un juicio de mero derecho”




“Esto es un juicio de mero derecho, la aplicación de las normas es suficiente para decidir, ya que, está demostrado y acogido públicamente, por la representación fiscal, que Econoinvest utilizo títulos valores en sus operaciones, con los soportes documentales y económicos requeridos por la ley.” Asi lo afirmó en su derecho de palabra Miguel Osío Zamora.

Hoy continuó la décima  audiencia en el Juicio de Econoinvest que le siguen a Miguel Osío, Herman Sifontes, Juan Carlos Carvallo y Ernesto Rangel, directores de Econoinvest,  en esta oportunidad continuo su derecho de palabra Miguel Osio, quien en varias oportunidades afirmó no saber todavía después de dos años y tres meses porque  están  presos  el y sus 3 compañeros.

Dijo Osío , que la Fiscalía General de la República los acusa  de comercializar ilícitamente Divisas, conforme el artículo 9 de la Ley Contra Ilícitos Cambiarios (LCIC) vigente para su momento, es decir, la promulgada en fecha 28 de diciembre de 2007. El otro, es un delito accesorio tipificado como Agavillamiento, previsto y sancionado en el artículo 286 del Código Penal venezolano vigente.

Explicó Osío, que el artículo 9 tipifica el delito de cambiario a aquel que “compre, venda o de cualquier modo ofrezca, enajene, transfiera, reciba, exporte o importe divisas” sin intervención del Banco Central de Venezuela (BCV) y en violación de las disposiciones cambiarias. Pero, expresamente, exceptúa de su aplicación las operaciones con títulos valores. Esa es una excepción amplia, sin restricciones, ni da cabida a interpretación alguna. La ley no distingue cual título valor, dice en términos generales “títulos valores”; tampoco especifica la forma jurídica que debe utilizarse para transferir la propiedad de esos títulos valores.

Aclaró que El artículo 2, establece las definiciones que se aplicaran obligatoriamente al texto de la ley y que permiten circunscribir el ámbito de su aplicación. En tal sentido, tiene dos definiciones relevantes: Operación Cambiaria y Divisa. Así, se concreta como deben entenderse estos conceptos, a los fines de evitar interpretaciones erradas. Pues bien, estas definiciones no incluyen el termino “título valor”. Por lo tanto, no se consideraba al título valor como una divisa ni su negociabilidad como una operación cambiaria.

Esta excepción y definiciones se mantienen iguales desde la primigenia ley del 14 de septiembre de 2005, hasta la reforma de fecha 17 de mayo de 2010, posterior a los hechos acusados y, por lo tanto, no aplicable al caso Econoinvest. Esta reforma legal se elimina la excepción y se agregan los títulos valores dentro del concepto de divisa y de operaciones cambiarias. Cambia la voluntad del legislador y si tipifica el delito sobre operaciones cambiarias con títulos valores.

Igualmente dijo Miguel Osío, que la Ley de ílicitos cambiarios (LCIC) surge luego del establecimiento del régimen cambiario, es decir, primero se dictaron los Convenios Cambiarios que regularon el régimen cambiario y las operaciones con títulos valores y, luego, la LCIC regulo el aspecto penal con base a esas normas.

El Convenio Cambiario No. 1 en su artículo 35 y el convenio Cambiario No. 4 en sus artículos 2 y 3, regularon el régimen de venta de dólares con operaciones con títulos valores. Permitían las operaciones en el mercado primario de títulos valores, pero sometían el mercado secundario de títulos valores a la autorización del Banco Central de Venezuela (BCV).

No obstante lo anterior, dijo Osío  que  en su exposición oral, la posición de Fiscal Guedez cambia en un 360 grados. Ahora plantea que todas las operaciones realizadas con títulos valores, sin importar cuales o como se realizaban, son considerados como un mecanismo de evasión a la aplicación del articulo 9 de la LCIC: es decir, se cometía un “fraude a la ley” cambiaria al utilizar los títulos valores.

Con este panorama dice Osío , que la excepción prevista en el artículo 9 porque no aplica? O Cuando aplicaría la excepción de los títulos valores? Porque la denuncia de Tomas Sánchez era por operaciones cambiarias sin uso de títulos valor y la Fiscalía desconoce? Como quedan las normas cambiarias que autorizaban el uso de títulos valores? o la opinión administrativa del BCV dirigida a la Asociación Bancaria de Venezuela  y las resoluciones expresas que autorizaba el uso de títulos valores? De ser validado judicialmente su razonamiento jurídico, entonces todas las operaciones con títulos valores que se hicieron durante el periodo 2003 al 2010 serán ilegales y penalmente castigable a quien las haya realizado. En la proximas audiencias continuaran los otros 3 directores exponiendo su defensa.

Fuente 25Segundos:http://www.25segundos.com/?id=9294&ids=1&accion=deta

sábado, 25 de agosto de 2012

Caracas Triste


Por Santiago Gamboa

Me gusta Caracas, una ciudad tan disparatada e imaginativa como Bogotá, con un crecimiento abigarrado y caótico que, sin duda, refleja en algo la muy intensa psicología de sus habitantes, sus problemas y delirios.

Pero en estos días de candidatura electoral en Venezuela, pensar en Caracas es algo triste por el singular caso de mis amigos Hernán Sifontes, Ernesto Rangel y Juan Carlos Carvallo, a los que se suma Miguel Osío, detenidos sin juicio desde el pasado 24 de mayo de 2010, un asunto vergonzoso que desde ya pasará a la historia de las grandes injusticias legales del continente.

Para no dejar lugar a dudas, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA), un órgano de procedimientos especiales de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, determinó desde el año pasado (y así lo expresó en sus decisiones Nº 28/2011 y 65/2011) que la detención de estas personas era ARBITRARIA, y por lo tanto violatoria de sus derechos humanos, en contradicción con los convenios internacionales de la ONU suscritos por el Estado de Venezuela. Por este motivo, el GTDA pidió no sólo la inmediata libertad de todos ellos, sino que determinó que el Estado debía otorgarles una reparación por el mal causado. Pero hasta el momento nada. Silencio. El Estado no responde y ellos siguen recluidos en la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), donde fui a visitarlos el pasado mes de noviembre.

Aparte de ser los mejores amigos de la cultura venezolana y sobre todo sus grandes mecenas a través de la Fundación por la Cultura Urbana, que financian desde hace más de 10 años, ellos eran directivos de la casa de bolsa Econoinvest, a través de la cual se vendían títulos valor del Estado, única forma legal para el ciudadano venezolano de adquirir dólares. La acusación fue de “comercialización ilícita de divisas” y, sustentado en eso, “asociación para delinquir”, que en medio del proceso se modificó a “agavillamiento”. Pero los interventores no encontraron una sola transacción ilegal, lo que llevó a concluir al organismo de la ONU que “ninguna de las conductas imputadas se corresponde con los supuestos de hecho de los delitos de los que se les acusa, ni con algún otro delito establecido previamente en la legislación venezolana”.

En fin, como se decía en mi infancia: “blanco es, gallina lo pone, frito se come y huevo se llama, ¿qué es?”. Habría que ser ciego para no ver una sanción política, esa triste realidad que nos lleva a lo más oscuro de la historia latinoamericana y de la que intentamos salir con instituciones sólidas, separación de poderes y democracia. Ahora, en plena campaña electoral venezolana, cabe preguntarse: ¿se le garantiza al ciudadano una justicia independiente?, ¿hay real separación de poderes como en los demás Estados de derecho?

Todos defendemos el principio de la no injerencia, pero dado que ahora Colombia y Venezuela son tan amigas, no estaría mal que Santos, en alguna charla informal, le dijera a Chávez: “¿Por qué no les resuelves de una vez el asunto a esas personas, que tantos amigos tienen en Colombia?”. Porque mientras Hernán, Juan Carlos y Ernesto sigan en los calabozos de la DIM, Caracas seguirá siendo una ciudad triste.

Fuente: El Espectador: http://www.elespectador.com/opinion/columna-370054-caracas-triste


miércoles, 15 de agosto de 2012

Que Maravilla Cuentas Bancarias en Divisas!... y Las Casas de Bolsas?


Para sorpresas de muchos, el viernes pasado fue publicado el Convenio Cambiario No. 20, en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No. 39.968, de fecha 19 de julio de 2012. La sorpresa fue doble, por un lado nadie estaba esperando un nuevo convenio cambiario y, por el otro, menos sobre la materia tan delicada como tener cuentas bancarias en divisas extranjeras en el país. Cuando digo que nadie se esperaba, me refiero a nosotros el vulgo normal y corriente. Quizás los cercanos al poder y a los banqueros, si lo estaban.

Así, con este nuevo convenio, firmado por Jorge Giordani y Nelson J. Merentes, se abre la posibilidad, nunca antes vista en Venezuela, de tener cuentas en dólares, euros o cualquier otra moneda extranjera como el Rial iraní, Peso cubano, Rublo bielorruso, el Won norcoreano o la “estable” moneda zimbawense. Pero además de esta posibilidad general establecida para cualquier persona, natural o jurídica, domiciliada o no en Venezuela, existe la posibilidad de que empresas estatales exportadoras vendan sus divisas (un 5% mensual) en el mercado alternativo de títulos valores, hoy manejado exclusivamente por el Banco Central de Venezuela (BCV), a una tasa de cambio superior a la de Bs. 4,30.

Vale recordar que hace mas de dos años se liderizo una cacería de brujas contra el mercado de valores por utilizar un mecanismo legal de operaciones con Títulos de Interés y Capital Cubierto (TICC) para la adquisición de divisas en el país. Operaciones legalmente soportadas en el convenio cambiario No. 4, en las resoluciones del BCV que autorizo los TICC, los Bonos de PDVSA y los Bonos Cambiarios para tal fin (aquí resoluciones http://tl.gd/9uvrcl); así como despenalizada por la propia Ley Contra Los Ilícitos Cambiarios.

A pesar de todo lo anterior, la Fiscalía a través de Daniel Guedez, sostiene, aun hoy día, que estas operaciones son ilegales, a pesar de que el consultor jurídico del Ministerio de Finanzas emitió opinión en la cual se sentenciaba, sin duda alguna, su legalidad (ver opinión aquí: http://www.scribd.com/doc/56029412/Econoinvest-OpinionMinFinanzas). Tesis que en estas semanas es objeto de discusión en el juicio que esta asumiendo Econoinvest, en nombre de 3.000.000 de personas que hicieron estas operaciones; así como de los bancos y demás casas de bolsas que operaron con este mecanismo. De prevalecer esta tesis todas las operaciones realizadas con títulos valores, sin importar cuales, o si fue mediante permuta o compraventa, serán ilegales y las partes involucradas podrán ser castigadas penalmente.

Por otra parte, muchas de las empresas del estado durante casi 8 años utilizaron el mecanismo de los títulos valores como medio alterno para enfrentar su situación financiera. Una de ellas fue Petróleos de Venezuela (PDVSA), efectuando la que fuera, en su momento, la emisión mas grande de una empresa estatal en Latinoamérica. Como indicamos antes, con este nuevo convenio cambiario, PDVSA podrá tomar aire luego de dos años de asfixia cambiaria, usando hasta un 5% de sus ingresos mensuales a la compra de títulos denominados en dólares que serán liquidados a un tipo de cambio superior al oficial. Según Asdrúbal Oliveros, socio de Ecoanalítica, el diferencial cambiario permitirá a PDVSA obtener alrededor de 1.385 millones de bolívares extra (unos 261 millones de dólares) en lo que resta de año, para saldar cuentas en bolívares con sus contratistas.

La pregunta fundamental aquí es: Como se puede pretender que el ciudadano común de clase media sienta seguridad jurídica de abrir una cuenta bancaria en divisa en un banco venezolano, cuando hace dos años se arrasó un sector completo de la economía venezolana, el mercado de valores, cerrando alrededor de 80 casas de bolsas, acabando con mas de 5000 empleos y manteniendo preso a 10 personas, por haber utilizado el mecanismo alternativo de títulos valores impulsado por el mismo gobierno, como hoy hace con estas cuentas bancarias en divisas; soportado legalmente con un convenio cambiario que regulaba estas operaciones con títulos valores, como hoy mismo hace el gobierno nacional; y una ley penal que exceptuaba expresamente a las operaciones con títulos valores del delito de ilícito cambiario?

Es que caso un cambio de política cambiaria implica, como sucedió con los títulos valores, meter presos a quienes la hacían legalmente, antes de cambiar las leyes? Quien puede afirmar a ciencia cierta, con la falta de seguridad jurídica demostrada en el caso de las casas de bolsas, que dentro de 6 meses no ocurra algo similar con las cuentas bancarias en divisas? Sugiero que ante cualquier avance en esta materia se levante las acusaciones contra las casas de bolsas, por falso supuesto y atipicidad de los delitos que los acusan, sino nosotros no tendremos garantías frente a las cuentas en divisas.

Estos “acontecimientos” me sorprenden tanto y reflexiono como a veces la realidad nos hace enfrentar la crueldad descarada de sus actos y hechos, frente a una ficción que queda miope y corta en imaginación.


Ricardo Padron
@rodz2058
http://rodz2058.blogspot.com/

Juez condiciona prueba de la defensa en juicio de Econoinvest



14/08/2012 05:29:24 p.m. | Carjuan Cruz.- El informe de antiguos interventores será aceptado por el juzgado 5° de Juicio que lleva el caso de Econoinvest, solo si Nahunimar Castillo, la principal funcionaria, acude a autentificar el documento.

Nahunimar debe autentificar el contenido y la firma del documento presentado por la Fiscalía como prueba complementaria, para demostrar los delitos imputados a los cuatro directivos de la casa de bolsa.

Fue así como el juez a cargo, Rodolfo Romero, resolvió la disputa que se originó entre la defensa y el Ministerio Público cuando los dos fiscales solicitaron la admisión de este informe.

En esta séptima sesión del juicio oral y público, se le dio derecho a los abogados de los directivos para iniciar la presentación de defensa.

Beatriz di Totto, una de las abogadas de la defensa, aseguró que las operaciones hechas por Econoinvest estuvieron enmarcadas en las políticas establecidas por el Banco Central de Venezuela, desarrolladas desde 1998. Por lo que no solamente estaban amparadas por la salvedad que se incluía en el artículo nueve de la Ley de Ilícitos Cambiarios, la cual permitía negociación de títulos en moneda extranjera.

Recordó que todas estas transacciones quedaban registradas en el sistema automatizado del BCV, ente que además tiene rango constitucional. Por lo que la abogada aseguró que las operaciones representaran un ilícitos cambiario.

Fuente: El Mundo Economico

miércoles, 8 de agosto de 2012


26/6/2012
Los olvidados ejecutivos de Econoinvest

Un caso que en medio del torbellino de ilegalidades e injusticias con las que se vive en Venezuela ha quedado prácticamente relegado al olvido
 

Por Mercedes Montero
Un caso que en medio del torbellino de ilegalidades e injusticias con las que se vive en Venezuela ha quedado prácticamente  relegado al olvido.

Econoinvest  fue la Casa de Bolsa más grande de Venezuela, un país que fue  próspero hasta que llegó al poder un gobernante que  tenía una agenda oculta en la cual estaba formulado como objetivo fundamental, acabar con la propiedad privada y  destrozar simultáneamente al país, hasta transformarlo en una fotocopia de la arruinada Cuba castrista.  Con semejante objetivo a empresas como las casas de bolsa el único futuro que les esperaba era su intervención, y, luego cierre definitivo, sin alguna otra motivación que la de actuar a favor del proyecto político oficialista.

Es necesario describir la empresa que era Econoinvest para poder medir la clase de daño causado a la economía nacional, a los inversores, al mercado de trabajo  y a unos jóvenes empresarios, por parte de los representantes de una “revolución” que parece no entender que mientras más prosperidad exista en el país, mayor arraigamiento habrá en su población.

Econoinvest  fue fundada por Hermán Sifontes y Miguel Osío en Caracas en 1996, después de la crisis bancaria que llevó al cierre de 14 bancos de larga trayectoria en el mercado. Luego sería  registrada como miembro de la Bolsa de Caracas – en el mismo año. Con una administración excelente logró conquistar el sector y expandirse nacionalmente  hasta  llegar  a ser su empresa líder, con 1000 empleados en nómina y oficinas en Caracas, Valencia, Margarita y  Mérida.

Econoinvest  se diversificó al adquirir y fundar otras empresas. En el año 2000   creo la Fundación Cultura Urbana con el fin de promover responsabilidad social, nombrando como presidente de la Fundación al historiador Rafael Arraiz Lucca.

En el año 2005 fue fundada Econoinvest Capital Holding Company que pasó a ser  la mayor accionista de Econoinvest; que ese mismo año adquiere Seguros Carabobo, empresa que tenía 16 sucursales en todo el país. En el año 2006, Econoinvest Capital S. A registró sus acciones en la Bolsa de Valores de Caracas  y de paso estimula a sus empleados a adquirir acciones de la Empresa mediante la creación de un Plan Especial de Compra de Acciones por parte de sus trabajadores para que de esa forma pasaran a ser accionistas de las empresas en las que trabajaban. El Plan tuvo una aceptación del 88% por parte de los empleados, lo cual incrementó el número de nuevos accionistas hasta la cifra de 540.

La Casa de Bolsa participó en la emisión de bonos de empresas tales como Electricidad de Caracas, Banesco, Banco Mercantil, Banco del Caribe, Intercable, ABN Amo, fue el “Local advisor” de la oferta de bonos de PDVSA en el 2007 (la mayor oferta de bonos corporativos que haya conocido Latinoamérica), además participó en la oferta de CANTV y del Banco de Venezuela. Tales operaciones le valieron la clasificación en el cuarto lugar (4to)   en “Latin American Capital League Tables de Bloomberg – 2007. Además, debido a su estricto apego a las reglas y procedimientos de los mercados de capitales y su cumplimiento de las leyes que rigen las operaciones, la  casa de Bolsa Econoinvest  obtuvo la acreditación dada por ACAMS (International Association of Anti – Money Laundering) en el mismo Año.

En el 2009 la Kroll International Agency para el Anti-Money  Laundering le hizo un reconocimiento oficial a Econoinvest por su trabajo, llegando a ser una de las pocas instituciones financieras venezolanas que ha obtenido tal reconocimiento.

El 25 de Mayo, 2010, la Superintendencia Nacional de Seguros suspendió las operaciones de Econoinvest y otras 36 casas de bolsa, así como también cerro el mercado de aseguradoras para  otras 70 firmas.

Los ejecutivos de Econoinvest Miguel Osío, Herman Sifontes, Juan Carlos Carballo y Ernesto Rangel fueron hechos presos sin razón alguna,  sin embargo han sido acusados de presunta “comercialización indebida de divisas y agavillamiento”, han  estado encarcelados durante dos años, y, estuvieron esperando casi un año completo para que la sala de Casación del Tribunal Supremo de Justicia decidiera si admitía o no la solicitud introducida por sus defensores por supuestas irregularidades en el proceso judicial en su contra.

El Lunes 25 de Junio de 2012,  se dará inicio al juicio contra los ejecutivos de Econoinvest. Estos jóvenes profesionales no han cometido delito alguno, simplemente representan la contradicción a un mezquino proyecto político que no soporta ver el profesionalismo y éxito empresarial, porque demuestra evidentemente el anacronismo y la sinrazón oficialista. El simple hecho de que alguien sea exitoso es un delito para  la revolución o Socialismo del Siglo XXI

Para la revolución, es necesario destruir todo el progreso, confiscar la propiedad privada (siempre que no sea la de ellos) , dejar a todo el pueblo en la miseria para luego re fundar el país aplicando la ideología  Castro comunista y hacer de Venezuela una Venecuba, igual a la Isla cárcel.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Primeros interventores de Econoinvest bajo cuatro denuncias


El Mundo Economico:

06:49 a.m. | Carjuan Cruz.- Los primeros interventores de la casa de bolsa Econoinvest tienen cuatro denuncias en la Fiscalía, y una de estas fue abierta por un oficio que hizo llegar al Ministerio Público el ministro Jorge Giordani.

Esto fue señalado por la defensa técnica de los cuatro acusados de Econoinvest en el juicio oral y público que se realiza en el Tribunal Quinto de Caracas.

Según explicó en el acto Beatriz di Totto, una de las abogadas, aparte de estas denuncias que reposan en el Ministerio Público, también hay otro procedimiento abierto en la Contraloría General de la República por la operación hecha por los primeros interventores -y luego liquidadores- Nahunimar Castillo y Orangel Godoy en noviembre de 2010, en la que se vendieron 60 millones de dólares en Títulos de Interés y Capital Cubierto (Ticc) días antes de la devaluación, lo que generó una pérdida patrimonial a la empresa.

También se suma la publicación de un aviso en prensa con notificaciones a clientes, el cual costó alrededor de dos millones de bolívares; además de la contratación del padre de Castillo para que trabajara en una oficina "cerrada" de Econoinvest con el fin de pagarle al año lo correspondiente a prestaciones con dinero que provenía de la masa de liquidación.

Los señalamientos de la defensa en cuanto a las denuncias sobre Castillo y Godoy en el Ministerio Público se deben a la petición hecha por los representantes del Ministerio Público que solicitan se admita el informe final de la liquidación hecha por estos primeros interventores como una prueba complementaria al proceso de acusación.

Aunque la defensa señaló que no se oponía a la admisión del informe, reiteró su solicitud para que los autores del documento acudieran a la sala como testigos, en función de ser interrogados tanto por la defensa como por la Fiscalía, y hasta el juez Romero.

El fiscal Guédez manifestó desacuerdo con que Castillo y Godoy acudieran a la sala como expertos, pues aseguró que no lo eran. A lo que la defensa reiteró que podían acudir como testigos por haber hecho el informe, o como expertos por haber sido designados interventores.

Señalaron que si la Fiscalía no los considera especialistas en esa materia, tampoco el informe presentado podría tener valor.

El juicio oral y público continúa el próximo martes 7 de agosto, cuando se espera que el juez Romero informe sobre su decisión en cuanto a la admisión del informe de Castillo y Godoy, y también sobre la solicitud de la defensa para que estos ex interventores acudan a atestiguar.

miércoles, 18 de julio de 2012

Econoinvest: Segunda Jornada Judicial

17/07/2012
En el segundo día del juicio del caso Econoinvest, el fiscal Daniel Guédez insistió en que las operaciones hechas por esta casa de bolsa, se realizaban con la finalidad de conversión y no de inversión.

Según Guédez, las emisiones que el Gobierno hacía de títulos valores en moneda extranjera no se hacían para darle liquidez a estas operaciones, sino con el único fin de conseguir financiamiento para proyectos del Estado.

Cuando habla de conversión se refiere al uso de los títulos para obtener dólares a través de los bolívares, mecanismo especificado en la excepción del artículo 9 de la Ley Contra Ilícitos Cambiarios sobre las operaciones con títulos valores.

También afirmó que, aunque en efecto las casas de bolsa sí estaban participando en un mercado alternativo porque había títulos de por medio, dice que eso no comulga con lo que promocionaba Econoinvest que era la inversión a largo plazo, sino que era simplemente para la adquisición de divisas.

Guédez afirmó que el uso de estos títulos en la conversión de monedas, provocaba “el alza artificial de la divisa”, lo que ocasionaba un efecto inflacionario. Agregó que si a las operaciones que realizaba Econoinvest se les quitara la figura del título, quedaría como una operación pura y simple de compra y venta de dólares.

El dispositivo de seguridad en esta segunda sesión del juicio es más estricto con máquinas detectoras de metal a la entrada del pasillo que da a la sala, que esta vez es más amplia. Público asistente (madres, esposas, exempleados, entre otros) tuvieron que ser requisados si deseaban entrar.

En esta segunda sesión solo dio tiempo para que el fiscal Guédez continuara con la presentación de la acusación. Ni los abogados defensores, ni los acusados tuvieron el derecho a la palabra.

Después del receso, Guédez, entró en materia jurídica, citó el artículo 9 de la ley de Ilícitos Cambiarios nuevamente y el de agavillamiento. Pero además trajo a colación las razones de la creación de la normativa en 2008, en donde se especifica que esta regulación buscaba la estabilidad de la economía nacional. También acudió a los artículos 299 y 112 de la Constitución Nacional, que refieren a ese mismo propósito.

Bajo ese marco legal, el representante del Ministerio Público aseguró que Econoinvest afectó "bienes jurídicos", enumerados como: el control de cambio, la estabilidad económica, y el derecho al acceso a bienes y servicios a precios justos.

Con teorías de derecho moderno europeo, el fiscal Guédez relacionó el caso con las tesis de dominio de hecho, que ejemplificó con la película Juego de Miedo (en inglés Saw).

(El Mundo Economico.17/07/2012 07:42:39 p.m. | Carjuan Cruz)

sábado, 14 de julio de 2012

Conozca los detalles del primer día del juicio de Econoinvest

Conozca los detalles del primer día del juicio de Econoinvest


En el piso 5 del Palacio de Justicia abogados, familiares y amigos de los cuatro acusados por el caso Econoinvest esperaban mucho antes de las 9:30 de la mañana, hora pautada para el inicio del acto.

Ya no había duda, ésta vez sí iniciaría el juicio, y no se suspendería como ocurrió cuatro semanas atrás. En esa oportunidad en el juzgado no hubo despacho, porque el juez que estaba a cargo en ese momento renunció.

Ahora la situación era diferente, el Tribunal Quinto de Juicio sí tendría despacho ese día, el fiscal principal del caso, Daniel Guedez estaba en el lugar, y el juez encargado ahora, Rodolfo Romero, también. Una hora después de la pautada para el acto, le comunicaron a la defensa que el juicio sería en la sala oeste del piso tres y, aunque los abogados bajaron discretamente y sin avisar, en unos segundos todos los familiares y amigos que acudieron a apoyar a los acusados estaban en esa puerta.


La alguacil pidió a todos que se alejaran de la entrada de la sala, por lo menos hasta que estuviera lista para el acto. Y así lo hicieron. En aquel salón solo había dos banquetas de máximo cinco personas en cada lado de la audiencia. Lo que hacía imposible que todo el público pudiera entrar. El personal del juzgado solicitó dos banquetas más.

- “Sólo entraran entre 20 y 25 personas como público”, dijo la alguacil.

La organización entre todos los que estaban presentes llegó inmediata y espontáneamente, entre ellos resolvieron que serían cinco personas por cada uno de los directivos, además de los periodistas.

Con cédula en mano, cada uno pasó a anotarse, y dejar la pila de los móviles a los policías como norma irrefutable. Faltaba poco para que comenzara el acto.

Herman Sifontes, Juan Carlos Carvallo, Miguel Osío, y Ernesto Rangel entraron por las escaleras del pasillo, a las 11:20 de la mañana, justo al lado de la entrada de la sala oeste. Tenían ya tres horas esperando en los sótanos del Palacio de Justicia. Los recibieron gestos, besos, y bendiciones de los familiares.

Adentro ya estaban listos, con toga puesta, los abogados defensores, Luis Manuel Valdivieso, Luis Ignacio Ramírez, y Beatriz di Totto, y los dos fiscales del Ministerio Público, Daniel Guedez, y Marvila Araujo.

El público entró a la sala justo después de los acusados, para esperar al juez en el salón. En esa hora previa, el representante principal de la Fiscalía, Guedez, hacía sus últimos ajustes a la exposición de motivos de la acusación; interrumpió su preparación, se quitó la toga y salió del salón. Después de unos minutos volvió a entrar, continuó chequeando sus dispositivas en la laptop, pero de nuevo se quitó la toga otra vez y salió por segunda ocasión, en unos minutos ya estaba de vuelta. Hablaba con tres funcionarios del Ministerio Público que también estaban presentes en la sala, pero como audiencia, entre ellos Alejandro Castillo -ascendido en enero de este año por la Fiscal General, Luisa Ortega Díaz, como director general contra la Delincuencia Organizada-, quien fue, según sus palabras, a darle “apoyo a los muchachos (los fiscales)”.

La acusación

“Todos de pie”, pide la alguacil. Rodolfo Romero entró, erguido, viendo al frente y sin voltear a los lados. Es el juez quinto de control, el que desde hace dos semanas tiene el caso, y el que deberá decidir, después de escuchar a las partes, si los directivos de Econoinvest son culpables de comercialización ilícita de divisas, y de agavillamiento.

Romero da dos horas para esa primera sesión que comenzó a las 12:35 pm, y le da la palabra -como establece el proceso- al representante del Ministerio Público. Pero en el lado de los acusados una mano se levantó, era la de Ernesto Rangel. Le pide al juez que le permita leer una oración, la que hicieron los familiares y leyeron un día antes en una vigilia, y Romero se lo concedió.

- “Pido porque los poderosos se ablanden ante la injusticia”, fue una de las plegarias.

Hubiese comenzado entonces la presentación de Guédez (Fiscalía) , si la defensa no hubiese pedido la palabra. Pidió que se evaluaran las medidas cautelares que estaban sin decisión. Romero indicó que podía dar 10 minutos para escuchar los argumentos de la defensa, pero al oír el desacuerdo del fiscal, negó la solicitud.

Y así comenzó el representante de la Fiscalía a presentarle su acusación al juez, a través de láminas con vídeo beam. Primero una introducción, después un listado de conceptos básicos, una cronología del caso y luego ejemplificaciones de las operaciones. Retrocedía una lámina –o varias- si creía necesario reiterar algo. Y con parsimonia explicaba cada punto. Preguntaba al juez si entendía, pero Romero ni negaba ni asentía.

No escatimó en pedir al juez que pidiera a la audiencia en la sala, a los abogados, o a los acusados dejar los murmullos, pues entorpecían, según él, el debido proceso del acto solemne. Y Romero pidió silencio, aunque aclaró que él no había escuchado nada. Inmediatamente la abogada di Totto le consultó al juez si eso significaba que tampoco entre los abogados defensores, y los acusados podían intercambiar comentarios en baja voz. A lo que el juez señaló que no había que exagerar.
La defensa solicitó la palabra para corregir una de las explicaciones hechas por el Ministerio Público, fue concedida; luego uno de los acusados pidió un segundo permiso para corregir una segunda afirmación del fiscal, pero el juez solicitó que no se hicieran más interrupciones, sólo permiso para ir al baño.

Dos horas después de que comenzara la presentación del fiscal, el juez Romero dio un primer receso para almorzar. Las madres, esposas, y otros familiares se organizaron, trajeron sándwich para los detenidos, y para los funcionarios policiales de la Dirección de Inteligencia Militar (Dim) que los custodiaban. Repartición de café, jugo, agua.

“Todos de pie”. Entraría el juez otra vez.

El fiscal miró su presentación y reanudó sus explicaciones, resumió lo ya dicho, pasó unas láminas más, para entrar luego en materia jurídica. La ley Contra Ilícitos Cambiarios anterior, su artículo nueve, que indicaba cuáles eran los ilícitos cambiarios, y su salvedad.

“Se exceptúan las operaciones con títulos valores”, dice esa última línea del artículo nueve de la Ley contra Ilícitos Cambiarias que estuvo vigente hasta mayo de 2010.

Pero para el fiscal la norma no era suficientemente específica, el hecho de que la excepción no definiera cuál era la finalidad de la operación hacía de las transacciones hechas por Econoinvest un ilícito cambiario.

La defensa no tardó en pedir la palabra de nuevo. Y el juez accedió, pero antes hizo una advertencia.

- “Si el fiscal está diciendo algo errado, un disparate, algo sin sentido, anótenlo y lo dicen cuando tengan el derecho de palabra”, dijo.

Pero luego vino una tercera corrección por parte de la defensa, y una cuarta de la voz de los acusados. Por lo que el juez amenazó con suspender el acto si volvía a suceder.

Minutos después Herman Sifontes levantó la mano. Las madres en el público suspiraron, abrieron más los ojos, y pusieron todas las miradas hacía el juez. Pero sólo era para ir baño, y la solicitud provocó que Romero diera un nuevo receso de diez minutos.

Sifontes, junto a Miguel Osío, y Ernesto Rangel fueron trasladados al baño, las voces entre el público interrumpieron el silencio en la sala. Los familiares también salieron para intercambiar opiniones sobre lo que estaba diciendo el fiscal.

Ya de nuevo en el salón, el fiscal Guédez retomó por tercera vez su presentación. Pasó a mostrar un esquema de las operaciones hechas por Econoinvest, en donde sólo mostraba los traspasos en dinero de las operaciones y no los títulos que se utilizaban para estas transacciones. Luego los incorporó para incluir dos nuevos elementos, la especulación en la operación, y su incidencia en la inflación.

“Falso, eso es falso”, decía en voz baja Osío.

Para el fiscal Guédez, el título no podía ser vendido inmediatamente por el comprador -aunque no señaló que normativa legal impedía esa acción-. Alegó que en un día ese certificado era comprado a un precio, y luego revendido en otro.

Mostró una transacción con Títulos de Interés y Capital Cubierto (Ticc), en donde Econoinvest compraba al valor del bono en bolívares en ese momento, y luego lo vendía el mismo día a un precio nominal menor.

Y, hasta ese punto, el mismo fiscal ratificaba que sí hubo títulos en las operaciones hechas, aunque al principio de su presentación, dijo que la investigación de la Fiscalía comenzó por la denuncia hecha por Tomás Sánchez, presidente de la Superintendencia de Valores (antes comisión), que se centraba en acusar operaciones en divisas, sin títulos valores de respaldo.

Cuando el juez concluyó el acto, Guédez no había terminado, todavía le falta por lo menos un día más para llegar a la última lámina de su documento, según él mismo dijo. Romero dio fecha para el próximo 17 de julio, a las 9:30 de la mañana, y propuso realizar las audiencias martes y jueves.
Sifontes, Carvallo, Osío y Rangel, salieron de la sala, con los custodios a los lados, alzaron sus manos para decir adiós, y partieron de nuevo por las escaleras. El juicio apenas comienza.

El Mundo, 14/07/2012, Carjuan Cruz, enlace al original