miércoles, 3 de octubre de 2012

Econoinvest: Carvallo: “Giordani Reconoce la Legalidad del Mercado Alternativo”


En las semanas pasadas, Juan Carlos Carvallo, Director de Econoinvest Casa de Bolsa, C.A., concluyo, luego de mas de 12 horas hablando, sus declaraciones ante el Juez Rodolfo Romero. Carvallo logro sintetizar, desde el punto de vista económico y cambiario, lo ocurrido en Venezuela durante los nueve años de vigencia del Régimen Cambiario venezolano. 

Así señaló, como durante ese periodo el Gobierno Nacional implemento los mecanismos alternativos para adquirir divisas, mediante las emisiones de títulos valores, cuya moneda facial era el Dólar de los Estados Unidos de América y pagaderos en bolívares, para así aliviar el peso, que sobre CADIVI y las reservas internacionales, se estaban generando con ocasión de la presión de la demanda por obtener divisas para importar bienes, que siendo ajenos a las primeras necesidades del venezolano, se encontraban fuera de las posibilidades de acceder a con tasas oficiales. 

Este grupo de bienes requeridos por la sociedad venezolana, pero no prioritarios, fueron incrementándose. Así cada vez había menos posibilidades de adquirir divisas por medio de CADIVI, lo que conllevo mas demanda de las divisas que podían accederse a través del mercado alternativo de títulos valores y que provenían, principalmente, del propio sector privado. Estas exigencias al mercado alternativo de divisas, sin duda, genero un aumento en su contravalor, como ocurre normalmente frente a la demanda y la escasez de oferta de cualquier bien de consumo.

Frente a los argumentos de la acusación, que intentan desconocer y deslegitimar el mercado alternativo de títulos valores, Carvallo intento presentar videos de entrevistas realizadas tanto al exministro del Ministerio de Finanzas, Rafael Isea, como al actual Presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, pero fueron frustrados, en base a tecnicismo procesales. Escuchar de viva voz a estos funcionarios públicos, directamente involucrados en la política cambiaria del país, como reconocían la legalidad del mercado alternativo de títulos valores y la adquisición de divisas a través del mismo, era algo que exigía poner en preferencia el principio fundamental de la búsqueda de la verdad, frente al cumplimiento de simples tecnicismos legales.

Llama muchísimo la atención particularmente la entrevista realizada al Presidente Merentes por CNN, efectuada en marzo de este año. En ella, declara que antes del 2010 existían tres tasas cambiarias, dos oficiales y una tercera que fluctuaba con base a los precios de los títulos valores en ese mercado alternativo. Pero además, señalaba que actualmente, este mismo año, existe tres tasas, las oficiales, incluyendo SITME, y “otra que esta muy alta” refiriéndose, sin decirlo, al mercado negro originado, luego del cierre de las casas de bolsa, que actualmente esta cerca de Bs. 11 por Dólar.

Pero para sorpresa de todos, Carvallo llevo a tribunales y leyó a viva voz los tres libros que el actual Ministro de Finanzas Jorge Giordani acaba de editar llamados: “Impresiones de lo Cotidiano”. Constituye una trilogía donde el mencionado Ministro deja plasmada sus apreciaciones de los aspectos económicos de los años 2009, 2010 y 2011. 

Es así como de la lectura de estos libros se puede constatar, de la propia pluma del Ministro, no solo su reconocimiento de la existencia del mercado alternativo de títulos valores para adquirir divisas, sino que además, confirma la legalidad del mismo. Así señala: “Por otro lado, desde la creación del control de cambio se tiene otro cambio denominado como “dólar permuta”,” pasando a contar como había fluctuado la tasa cambiaria de este mercado en los años anteriores. (pag. 53, Imprecisiones de lo cotidiano 2010). 

Mas adelante el Ministro Giordani indica que: “Al día de hoy, después del anuncio del ultimo convenio cambiario, se tienen dos tasas oficiales: a 2,6 bolívares por dólar para unos rubros, y a 4,3 para otros. Luego se tiene otra tasa de cambio para la compra en el mercado primario y en moneda nacional de títulos de la republica o el de entes descentralizados en divisas. La segunda posibilidad adicional se da las operaciones de compra y venta de títulos emitidos en moneda extranjera, en el mercado local.” (pag. 53, Imprecisiones de lo cotidiano 2010).

Igualmente, Carvallo logro comprobar, con no solo argumentos propios, sino a través de los informes del Banco Central de Venezuela y de los anuarios correspondientes a los años 2010 y 2011 los elementos que afectaron la inflación y la reservas internacionales del país, siendo que el mercado alternativo de títulos valores para adquirir divisas no se encuentra dentro de esos factores, ni se le puede atribuir semejante influencia. Ello debido a: (1) su incidencia menor en la economía nacional; (2) porque las divisas de este mercado alternativo son privadas y no de las reservas internacionales; (3) los bienes importados con estas divisas del mercado alternativo están excluidos de CADIVI al no ser bienes de primera necesidad y, por lo tanto, no tomados en cuenta para determinar la inflación del país.

Sin duda, los hombres se crecen cuando sus palabras develan la verdad contundente que se trata de ocultar mediante mecanismos opacos y teorías arbitrarias. Juan Carlos Carvallo, en la audiencia del viernes pasado, lo vimos crecer no solo en estatura, sino por encima de las mentiras y tergiversaciones presentadas por la Fiscalía. 

Las declaraciones efectuadas por Miguel Osio Zamora, desde el punto de vista legal, y por Juan Carlos Carvallo, desde el ángulo económico, no deja dudas a nadie de la viabilidad legal y económica que como política publica cambiaria, incentivada desde el Gobierno Nacional, amparaba al mercado alternativo de títulos valores para adquirir divisas y que fueron reconocidos y aprobados expresamente por el Banco Central de Venezuela, el Ministerio de Finanzas, la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia. 

Que se espera para otorgarle la libertad plena que se merecen estas cuatro personas y seguir el juicio en esa condición que naturalmente le corresponden? No creemos que sea solo un tribunal penal quien desconozca la legalidad que cobijaba a los títulos valores como mecanismo para adquirir divisas.

Ricardo Padron
@rodz2058

miércoles, 26 de septiembre de 2012

(Econoinvest) Miguel y el tiempo, por Gonzalo Himiob Santomé


“Sin justicia, no hay libertad,
sin ésta la vida se reduce a un devenir insípido
y sin sentido”
Miguel Osío


Alguna vez escribí, que el tiempo no es más que la conciencia que tenemos de nuestra propia existencia. Nunca somos tan conscientes del tiempo que transcurre como cuando lo vivimos intensamente, o cuando es de su discurrir que dependen nuestras vidas o nuestras ilusiones. Un instante puede parecernos una eternidad, y una eternidad puede convertirse en un simple y breve momento, dependiendo de la forma en que nuestras emociones y circunstancias nos fuercen a vivirlos.

Reflexiono sobre mi amigo Miguel Osío, uno de los gerentes detenidos por el caso de Econoinvest, cuando ya lleva, al lado Ernesto, de Hermán y de Juan Carlos, mucho más de dos años literalmente secuestrado por un poder judicial (así, en minúsculas) que ha decidido someterse a los dictámenes del ejecutivo, y no como debería ser, a los de la Constitución y las leyes; para ellos este tiempo ha debido sentirse como una inhumana eternidad.

De todos ellos podría hacer una semblanza especial, pues todos son grandes emprendedores, lo que en un país como este es por sí mismo un acto de heroísmo, que además tuvieron una visión financiera, social y de nación que les llevó a ser los primeros que con sencillez y claridad, pusieron al alcance de miles de ciudadanos ese complicado y difuso mundo que era para muchos de nosotros el de las bolsas de valores. Si en algún momento, para tratar con ello de proteger nuestros pocos o muchos ahorros contra la volatilidad económica de este gobierno, en verdad se “democratizó” el mercado bursátil, fue de la mano de ellos, que no sólo comprenden y comprendían las bolsas de valores y sus manejos, sino además entendían que detrás de cada inversión y detrás de cada bolívar que se les confiaba, estaba un cúmulo de sueños y de ilusiones personales, sobre el que de alguna manera también asumían, con honestidad y eficiencia, la responsabilidad.

Podría también decir, que fueron unos de los pioneros en el fomento de las artes nacionales, promoviendo y apadrinando, a través de la Fundación para la Cultura Urbana, a nuestros talentos literarios, musicales y artísticos en general, y dando cuenta con ello de que sus apuestas y sueños estaban acá, que no en otras latitudes. Si algo puede decirse de Miguel, de Hermán, de Juan Carlos o de Ernesto, así como también de Gabriel Osío (el hermano de Miguel) y de otros gerentes y directivos de Econoinvest, es que siempre tuvieron claro que además de la tranquilidad económica (a fin de cuentas todos necesitamos llevar el pan a la mesa), el ser humano necesita del arte, la literatura y la música, y de la espiritualidad que de estas nace, para estar completo y feliz. Nos ayudaron, a miles, a proteger nuestro dinero, a pensar en opciones legítimas y válidas que iban mucho más allá de la simple consignación de la plata en una cuenta de ahorros, pero lo hicieron además con una profunda sensibilidad y con una indiscutible conciencia social que nada, ni siquiera el terrible abuso al que han sido sometidos, puede escatimarles.

Sin embargo escribo hoy especialmente por Miguel, a quien conocí en la universidad y con el que compartí y comparto, no sólo experiencias laborales, sino además una sincera y sentida amistad. Pienso en Carolina, su esposa y en Rodrigo y Ricardo, sus hijos. Pienso en sus hermanos y en sus padres, y siento la necesidad de rendirle un homenaje que le recuerde, Dios quiera que pueda leer estas líneas, que este gris episodio de su vida no es más que un momento en el tiempo, uno que también pasará, uno que le dignifica y que les ha revelado a todos los que no le conocían su verdadera esencia humana y su bonhomía.

Miguel ha sido forzado, con sus compañeros, a llevar la pesada carga de quienes, siendo inocentes, son estigmatizados por el poder como culpables por felonías no cometidas. Ha sido encarcelado bajo las banderas de la mentira y de la conveniencia política, ha sido víctima de la burla a cuanto precepto legal ha sido justamente alegado a su favor sólo para mantenerle en la ignominia, pero aún así, su alma se ha mantenido incólume. Otros, lo hemos visto en estos días, sometidos a presiones y a tentaciones que comparadas con las que han sufrido y vivido nuestros amigos de Econoinvest son francamente risibles, sí han vendido sus valores al mejor postor por piches treinta monedas, mientras que por el contrario Miguel y sus compañeros se han mantenido estoicos en esta lucha, que ellos lo saben, ya no es sólo por su libertad: Es la lucha por el rescate de valores que hace mucho tiempo, especialmente para el poder, ya no tienen sentido y se han perdido. Valores que debemos recuperar si es que en verdad queremos reconstruir nuestra nación desde lo mejor de nosotros, lo que nos une, lo que nos hermana, que no desde lo que nos separa, o desde lo que nos pretende forzar a creer en mentiras y a vernos como enemigos a muerte.

Ya antes también me había invadido este sentimiento de indignación, que ahora me acompaña cada vez que sé de alguna nueva trapisonda o de un engaño más en el juicio que se sigue a los gerentes de Econoinvest. Recuerdo la brega con Francisco Usón, a quien el poder, sirviéndose de las mismas triquiñuelas y de las mismas mentiras, apartó por años del abrazo cotidiano de su familia. Recuerdo los abusos contra Otto Gebauer, contra los comisarios, contra Cedeño, contra los Guevara, contra Afiuni, contra los PM, y contra tantos otros (les ruego me excusen que no los nombre a todos), y también recuerdo lo que en ese momento me hicieron sentir tales desmanes. Recuerdo las horas de espera en los tribunales por decisiones que nada tenían que ver con la justa administración de justicia, que siempre eran “consultadas” previamente con quienes nos dirigen y que venían siempre “cantadas” desde Miraflores.

También amigo Miguel, ahora que escribo recuerdo que tan gruesas facturas no quedaron ni van a quedar pendientes por pago, y lo que es más importante, recuerdo también el honor y la dignidad con los que Usón, Gebauer y tantos otros que han pasado por lo mismo que tú estás viviendo ahora, le dieron la cara al mundo, a sus hijos y a la libertad cuando ésta por fin, como les llegará a ustedes, les llegó a ellos.

Se los aseguro Miguel, esto que viven tú y tus compañeros en este momento, no es más que un muy difícil instante en el tiempo. Uno que sé que a veces pareciera ser, aunque no lo es, una eternidad. Uno que más pronto que tarde terminará, ya lo verás. Uno que a ti, a tus hijos, a tu familia y a tus amigos, les dejará para siempre el orgullo imperecedero de saberse protagonistas y partes de la historia de esos seres humanos especiales, esposos, padres, amigos, amantes de las artes y de la ley, que pese a las terribles privaciones que sufrieron y que sufren, siempre fueron honestos y se mantuvieron, contra toda adversidad, fieles a sus principios y a sus valores.

LaPatilla.com, 16/09/2012, enlace al original

Niegan juicio en libertad a detenidos de Econoinvest


La defensa recurrió de la decisión y solicitó su revocación 

Este martes 25, el Juzgado Quinto de Juicio, a cargo del doctor Rodolfo Romero,  negó medida cautelar para juzgar en libertad a Herman  Sifontes, Juan Carlos  Carvallo, Ernesto Rangel y Miguel Osío, directivos de Econoinvest, Casa de Bolsa.

Luego de veinticuatro meses de privativa de libertad y de haberse solicitado la  medida en tres ocasiones por escrito e innumerables veces de manera oral en las  audiencias, la medida fue denegada en una decisión breve y escueta.

La abogada Beatriz Di Totto, miembro del equipo defensor de Econoinvest, afirmó que  "la defensa  solicitó  la revocación del fallo  toda vez que no existe motivo alguno que justifique la detención preventiva de nuestros defendidos. Se ha demostrado  con creces su arraigo en el país, su  clara  disposición de contribuir al esclarecimiento de los hechos y el hecho de que el período de detención que ya han sufrido superó con creces el lapso total de la pena en el supuesto negado de que  la sentencia fuese condenatoria. Además, el tribunal debe considerar la  opinión del Ministerio Público, que no se opuso a la revisión solicitada.  Todo ellosin contar que  las  madres, esposas e hijos de los detenidos han resultado  severamente afectados en un proceso que ha degenerado en una tortura".

Por su parte, el Dr. Luis Valdivieso, miembro también de la defensa, sostuvo que a los directivos de Econoinvest se les despojó de la empresa que constituía el trabajo de toda una vida, se les arrebató su patrimonio, y ahora permanecen injustamente  encarcelados.

Basada en los artículos 9, 243 y 250 del Código Orgánico Procesal Penal (COPP)  la defensa solicitó nuevamente el pasado 18 de septiembre en audiencia, el  juicio en libertad de Sifontes, Rangel, Carvallo y Osío tomando en consideración  que dicho instrumento legal considera la privación de libertad como excepcional,  cuando se cumplen tres condiciones concurrentes: comisión de un delito grave,  peligro de fuga y peligro de obstaculización de la investigación.

De acuerdo con lo expuesto, si no se dan simultáneamente esos tres requisitos, el  juicio debe realizarse en libertad, para lo cual el Código establece las medidas que  pueden sustituir al encarcelamiento:  presentación periódica, prohibición de salida
del país, fianza, entre otras.

Así mismo, el pasado mes de junio, los abogados defensores de Econoinvest  consignaron al Juzgado Quinto de Juicio la decisión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas, el cual determinó arbitraria y  violatoria de los derechos humanos la privación de libertad en el proceso que se le  sigue a los cuatro directivos de Econoinvest y pidió al Gobierno de Venezuela la  inmediata libertad de los procesados.

Pese a este nuevo golpe a la justicia, la doctora Di Totto asegura que "seguiremos  insistiendo en el recurso, ya que  el tiempo de detención preventiva de nuestros  defendidos ha excedido todos los lapsos posibles sin contar el hecho de que han  probado con creces su inocencia. Y se mantienen firmes porque les anima la  defensa de su reputación que no ha podido ser enlodada a pesar de la malhadada  acción de una justicia que no se ha aplicado".

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Los cuatro ciudadanos de Econoinvest que esperan su libertad:


Cuatro jóvenes emprendedores venezolanos, padres de familia, graduados de distintas universidades venezolanas y con un común deseo de construir un país. Con ellos al frente, Econoinvest no sólo fomentó el ejercicio de la ciudadanía y el ahorro como fuente de superación, sino que además apoyó de forma decidida a los creadores venezolanos y contribuyó a la difusión de la expresión artística y el acervo histórico de nuestras ciudades. Aquí los rostros de los cuatro emprendedores que llevan más de dos años presos sin delito, un caso que demuestra lo aberrante que puede llegar a ser la administración de justicia en nuestro país.



Herman Sifontes fue director y fundador de Econoinvest, se graduó en la en Administración en UCV y pos grado en finanzas internacionales en New York University. Especialidad en cultura y economía China. Apasionado por la fotografía y el urbanismo, delineó la Fundación para Cultura Urbana. Tiene tres hijos.


Juan Carlos Carvallo es economista graduado en la Universidad Santa María, con especialidad en Instituciones Financieras y Monedas en la UCV y master en gerencia. Especialidad en cultura y economía China. Es aficionado a los idiomas y al cine. Es padre de dos niñas.




Miguel Osío Zamora es abogado egresado de la UCAB, con especialidad en Derecho Tributario. Estudió cultura y economía China. Aficionado a la literatura ya a las artes plásticas, ha dedicado sus esfuerzos a apoyar iniciativas plásticas y difundir obras de realizadores y la formación de jóvenes en el exterior. Tiene dos hijos.




Ernesto Rangel es graduado en Administración en la Universidad Metropolitana. Master en Asuntos Internacionales, mención finanzas de la Universidad de Columbia en New York. Especialidad en economía y cultura China. Aficionado a los maratones y apasionado de la música es fundador de Guataca con Aquiles Báez.

Fuente: El Universal

sábado, 15 de septiembre de 2012

Como Un Piel Roja

por Camilo Pino

Le pido disculpas a Federico Vegas porque voy a contradecir su texto sobre la cárcel de los directivos de Econoinvest. Quizás también deba pedirme disculpas a mí mismo, porque llevarle la contraria a alguien que tiene la razón es, cuando menos, un acto de terquedad, pero supongo que mi naturaleza me lleva a cometer este tipo de errores, o peor todavía, que soy capaz de lo que sea en nombre del estilo, pero basta de excusas y al grano.

En su texto, Vegas describe su amistad con Herman Sifontes de un modo que redunda sobre cualquier cosa que yo diga sobre la mía con Miguel Osío, otro de los directivos de Econoinvest presos. Por el momento bastará con decir que Miguel y yo crecimos juntos y que hemos mantenido una amistad inquebrantable a través de los años. Ahora bien, en lo que le voy a llevar la contraria a Vegas es en algo que no domino del todo y que le importa a muy poca gente: las referencias literarias; específicamente, la de la parábola que Vegas toma de El proceso, de Kafka, y que trascribe así: "Un hombre ha esperado toda la vida para cruzar una puerta y acceder a la justicia.

Cuando está a punto de morir le pregunta al guardián que le ha impedido la entrada: --Si todos se esfuerzan por llegar a la Ley, ¿cómo es posible entonces que durante tantos años nadie más que yo pretendiera entrar? El guardián comprende que el hombre está por morir, y para que sus desfallecientes sentidos perciban sus palabras, le dice junto al oído con voz atronadora: --Nadie podía pretenderlo porque esta entrada era solamente para ti. Ahora voy a cerrarla".

Y aquí es donde me pongo terco: la cárcel de los directivos de Econoinvest no tiene nada de kafkiana. Ésa cárcel no es otra cosa que una injusticia; una simple y vulgar injusticia. Los directivos de Econoinvest están presos, primero, porque el gobierno necesitaba un chivo expiatorio para justificar las devastadoras consecuencias de su política cambiaria y segundo, porque los oficiales encargados del caso defalcaron a la compañía y ahora son cómplices de un crimen que quedaría en evidencia si la verdad sale. Allí no hay equívoco, ni absurdo ni un sistema avasallador con una lógica implacable; allí no hay un ápice de belleza oscura. Allí lo que hay es un gobierno errático que se alimenta de chivos expiatorios y utiliza todo su poder para perseguirlos.

La última vez que vi a Miguel fue hace un año, durante mi último viaje a Caracas.

Lo fui a visitar en un sótano donde lo tenían preso. Creo que se pasó la mitad del encuentro consolándome, como si el preso hubiera sido yo. Así de fuerte es y así de débil soy.

Recuerdo que insistió mucho en que me informara bien sobre el caso y que divulgara los hechos, como si estuviera siendo procesado por una corte justa.

Finalmente, después de dos años de crueles postergaciones (tan injustificadas que el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas declaró la detención "arbitraria" en una opinión legal), lo están juzgando. Mientras escribo este artículo me llegan sus declaraciones y encuentro a Miguel haciendo precisamente lo que me pidió que hiciera: argumentando razones, diciendo verdades; comportándose como si estuviera siendo procesado por una corte justa.

Ojalá Miguel tenga razón y encuentre en la verdad la clave para su liberación, porque, en sus propias palabras: "La injusticia es glotona se devora todo y, como Saturno devoró a sus hijos para que ninguno ocupara el trono del Olimpo, la injusticia devorará no solo a quien la sufre, sino también a quien la promueve y a quien la ejecuta. Señor Juez: sin justicia no hay libertad. Sin libertad, la vida se reduce a un devenir insípido y sin sentido. En eso, señores fiscales, se ha convertido nuestra vida en estos dos últimos años".

En fin, y para que no digan que soy un busca pleito, le propongo a Vegas que cuando hablemos de Econoinvest nos trancemos por el escritor desconocido que mataba de la risa a sus amigos cuando les leía en voz alta; el joven Kafka que escribió estas líneas que hoy son para Miguel y sus compañeros de cárcel injusta: "Si uno pudiera ser piel roja, siempre alerta, cabalgando sobre un caballo a todo galope, con el cuerpo inclinado y suspendido por el viento, constantemente sacudido sobre la tierra estremecida, hasta arrojar las espuelas, pues no harían falta espuelas, hasta arrojar las riendas, pues no harían falta riendas, y apenas viera ante sí que el paisaje era una pradera llana, ya sin el cuello y sin la cabeza del caballo".

El Nacional, Papel Literario, 2, 15/09/2012

El Escritor y Las Injusticias.

por Tulio Hernández

No todos los escritores han estado siempre del lado de las causas nobles.

Tampoco todos los filósofos o los artistas. Los ha habido fascistas como Heidegger, colaboradores con el franquismo como Camilo José Cela, o militaristas como muchos de los que hoy acompañan al gobierno rojo venezolano y pronuncian frases degradantes como aquella de que Hugo Chávez es el mejor poeta de Venezuela.

Eso es cierto. Pero a nadie le puede quedar duda de que una de las más importantes funciones que han ejercido muchos escritores y, en general, los intelectuales públicos, al menos en el mundo occidental, ha sido la de utilizar su prestigio y respetabilidad para ejercer la denuncia de las grandes injusticias que ocurren en las sociedades en las que viven. Cuando hablo de intelectuales públicos me refiero a aquellos que además de ejercer sus oficios artísticos, literarios o académicos colocan su voz en el concierto de la opinión pública y fijan claras posiciones sobre temas colectivos más allá de sus intereses personales.


Es lo que han hecho, arriesgando comodidades y la propia vida, desde Bartolomé de las Casas, cuando denunciaba los abusos del conquistador ibérico sobre las poblaciones aborígenes, pasando por Solzhenitsyn quien pagó con largas prisiones sus críticas al comunismo soviético, o, para hablar de cercanía, lo que le correspondió oficiar a hombres como José Rafael Pocaterra en contra de Juan Vicente Gómez, o a Reinaldo Arenas ante el sátrapa de La Habana.

Hago esta larga introducción porque luego de visitar en la cárcel donde se encuentran a los amigos Herman Sifontes, Ernesto Rangel, Miguel Osío y Juan Carvallo, los directivos de Econoinvest injustamente sometidos a prisión sin el debido proceso, de renovar mi admiración por la paciencia y dignidad con la que soportan junto con familias y amigos el abuso de poder, he regresado a casa y, para paliar la impotencia, me he dedicado a releer algunos de los textos que tantos escritores han publicado en condena a lo que a todas luces es una prueba de la manera como el sistema judicial venezolano ha sido convertido en una maquinaria de premio y castigo sometida a los arbitrios de la logia militar que nos gobierna.

He disfrutado al máximo el texto del poeta Alejandro Oliveros en donde, desde las páginas de El Carabobeño, aborda la (in)justicia venezolana a partir de los parlamentos del Hamlet de Shakespeare. Me he conmovido otra vez con la sinceridad de Federico Vegas quien, desde el Papel Literario de El Nacional , confiesa con amorosa valentía el desasosiego que a todos nos embarga luego de visitar a nuestros amigos secuestrados. Me invade un profundo agradecimiento cuando leo los textos de dos grandes escritores colombianos, Héctor Abad Faciolince, el autor de esa pieza magistral titulada El olvido que seremos, y de Santiago Gamboa, finalista del Premio Rómulo Gallegos, que nos habla de cómo mira a una Caracas ahora triste por el carcelazo a Econoinvest.

Si el espacio me alcanzara podría enumerar uno a uno los textos de Alberto Barrera Tyszka, Patricia Lara, Antonio López Ortega, Oscar Marcano, Boris Muñoz, Elías Pino Iturrieta, Fernando Savater, Milagros Socorro, Francisco Suniaga, Gustavo Tarre y, aunque no se trata de una pieza literaria, igual leo con gratitud las frases del documento en el que la Conferencia Episcopal Venezolana clama justicia o el informe en el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condena el atropello.

Todos sabemos que ninguno de estos escritos traerá consigo lo que corresponde, que se haga justicia y nuestros amigos recuperen su libertad. Pero leer en conjunto estos textos de grandes plumas, percibir la solidaridad profunda que de ellos emana, la serena indignación que revelan, la profunda convicción sobre la arbitrariedad del proceso, la inmensa gratitud por lo que Econoinvest ha significado para el mundo de las artes y la cultura y, en muchos casos, la belleza e inteligencia de la escritura hace que sintamos la presencia de otra forma de justicia. La de aquellos, los buenos escritores siempre pendientes de develar la injusticia.

El Nacional, 09/09/2012, Siente Días, 7

La voz de Gabriela Montero

 por Elías Pino

La relación entre los artistas y los intelectuales con el poder ha sido debatida a través del tiempo. Muchos no la conciben sino como un ejercicio crítico, a través del cual se manifiesta una autonomía y una posibilidad de análisis que beneficia a la sociedad debido a cómo pueden esos artistas e intelectuales, partiendo de la formación o de las cualidades que los distinguen, hacerle un servicio invalorable a la comunidad mediante la observación y la denuncia de los defectos, los errores y las omisiones de quienes detentan la autoridad. Otros comprenden que los artistas y los intelectuales formen parte del cortejo que acompaña a los poderosos, con obras capaces de legitimar la autoridad de turno, en la cual confían, o simplemente como piezas de ornato o en función de aduladores. Por último, abundan los que defienden la alternativa de una conducta neutra frente a los negocios relacionados con la administración del bien común, sin que los habitantes del universo de las artes y las letras "desciendan" hacia el terreno de la política.

Un vistazo de la historia de Venezuela registra tales posturas en relación con el ejercicio del poder, desde las cuales se manifiestan reproches, lucha sin contemplaciones, compañía silenciosa o entusiasta y evidente indiferencia. Es una diversidad que se advierte desde los inicios del proceso de Independencia y llega hasta nuestros días, para enorgullecernos o para avergonzarnos de acuerdo con el papel que exigimos desde la posteridad a los intelectuales y a los artistas. En el abanico se ventilan figuras como Rufino Blanco Fombona y Laureano Vallenilla Lanz, para referir apenas un par de autores esenciales, cuyo tránsito refleja actitudes elocuentemente opuestas sobre lo que entendieron de los vínculos y las distancias frente a los señoríos de su tiempo. La nómina de los indiferentes es copiosa, antes y después, sin que se trate ahora de pedirles una militancia o una participación que fundamentalmente depende de su albedrío. En cualquier caso, la reacción de esos protagonistas de las artes y las letras se hace relevante en función del peso específico de cada quien, del prestigio que han adquirido por sus obras, de la admiración que sentimos ante sus pasos deslumbrantes. Si el artista o el intelectual son respetados por sus frutos, cuando desde esos frutos deciden una presencia de naturaleza política, o una crítica de situaciones que consideran aberrantes en un contexto determinado, provocan ineludible atención.

Es el caso de Gabriela Montero, pianista excepcional a quien se juzga, a escala universal, como la más grande ejecutante de su generación. Después de labrarse una carrera sin el apoyo de los aparatajes oficiales de Venezuela, generosos ante otros de sus colegas pero excesivamente cicateros con su virtuosismo, ha ascendido a la cúspide de los circuitos internacionales de la música para convertirse en una referencia estelar. Desde esa cúspide y sin que nadie se lo pidiera, pero especialmente sin que la manifestación tuviera relación inmediata con el arte que la ha llevado a la fama, ha compuesto una obra titulada "Ex Patria" a través de cuyas notas quiere denunciar la situación de injusticia que impera en su país, que atormenta a una comunidad que le duele y de la cual se siente parte desde el lugar en el que ahora se encuentra. El título de la obra puede obedecer al hecho de que escribe y percibe sonidos y quejas desde otra latitud, pero también de sentir que el género humano del que forma parte cada vez deja de ser lo que fue en un pasado del cual ella proviene y en cuya sensibilidad se reconoce. "Ex Patria" se puede ver en la siguiente dirección electrónica, en caso de que no se hayan conmovido con su ejecución: www. You Tube.com watch?=hNgAFCZwuSI, si no copie mal el jeroglífico.

Gabriela Montero dedica la obra a los 19.336 venezolanos que murieron debido a la violencia generalizada en 2011, y a sus amigos los directivos de Econoinvest que sufren cruel prisión condenada por la ONU: Enrique Rangel, Hermann Sifontes, Juan Carlos Carvallo y Miguel Osío. Lo que ahora se escribe quiere ser también una manifestación de solidaridad con los amigos encerrados sin fundamento, sin un sentido que no sea el de una atroz persecución, pero, en especial, una muestra de admiración por la manifestación que la artista hace frente a las calamidades de Venezuela, frente a las cifras tan espantosas de asesinatos que refirió en la presentación de "Ex Patria". Pudo permanecer callada, cómoda en el regazo de un oficio que la ha llevado a legítima fama, como hacen muchos de sus colegas desde tiempos remotos. O hacer de felicitadora del régimen según también han hecho otras figuras del ramo y de otros ramos con el aplauso del público y la complacencia de los medios de comunicación. ¿No ha sucedido así desde la antigüedad republicana sin necesidad de sonrojos, sin que nadie se rasgue las vestiduras, sin que nadie los critique de veras, sin que nadie los deje de saludar y sin protagonizar conductas insólitas? Los intelectuales y los artistas se manifiestan de manera diversa ante el poder, como se trató de describir al principio, y cada quien escoge su puesto en la carrera. La Montero no ha querido dejar dudas sobre el lugar que escogió para permanecer en nuestra memoria. Prefirió la estirpe de los Rufinos, lejos de la tribu de los Laureanos.

El Universal, 09/09/2012, enlace al original

Así Avanza el Juicio a Directivos de Econoinvest


 por Carlos Carpio

El Día 12 de julio del presente año se dio inicio, después de dos años de retardo, al juicio oral y público que actualmente se les sigue a los cuatro directivos presos de la Casa de Bolsa Econoinvest, quienes a la fecha de hoy cumplen más de 800 días de presidio, acusados de agavillamiento e ilícitos cambiarios por el Ministerio Público.

He tenido la oportunidad de asistir a la mayoría de las 12 audiencias de este histórico juicio, que se han realizado en el Palacio de Justicia de Caracas, presididas por el Juez Rodolfo Romero, quien dicho sea de paso ha manejado, en mi opinión, todo el asunto de una manera sobria y bastante imparcial.

Recordemos que este caso es de gran interés de la opinión pública general y especializada, que Econoinvest fue la Casa de Bolsa más importante del país y una de las principales de América Latina, y que existe un sentencia de la ONU a favor de los acusados, lo cual pone sobre los hombros del juez y los Fiscales una gran responsabilidad.


Las audiencias se celebran a partir de las 10 de la mañana y generalmente concluyen pasadas las 6 de la tarde, dos veces por semana. Lo que da idea de que no hay por ahora una pretensión de más demoras injustificadas al juicio, por parte de las autoridades judiciales.

Desde muy temprano, comunicadores sociales, abogados de renombre, artistas, músicos, escritores, familiares y amigos de los imputados, se apiñan en los 60 puestos disponibles en la pequeña pero respetuosa sala de audiencias. Todos de pié sentencia el Alguacil de turno, y con majestuoso caminar el Juez entra a la sala y toma asiento para presidir la audiencia del día.

Ya están en sus lugares los imputados, los Fiscales de Ministerio Público, el Secretario, el personal técnico que filma y graba todo el juicio y por supuesto los Abogados defensores, todos con sus togas negras y ribetes rojos.

El juicio se desarrolla como seguramente usted ha visto muchas veces en las películas: Los Fiscales acusan y preguntan, lo defensores presentan sus alegatos y repreguntan, los indiciados presentan sus exposiciones donde tratan de demostrar de forma exhaustiva su inocencia y el Juez sirve de director de debates y tiene por supuesto la última palabra, cuando Fiscales y defensores protestan. La Constitución y el Código Procesal Penal son manoseados por todos constantemente, buscando la mayor legalidad posible en las actuaciones.

En completo silencio, madres, hermanos y amigos de los imputados sufren o se alegran cuando la causa da un giro hacia los cuatro de Econoinvest, como ya se les conoce.

Pareciera que existe en este momento una decisión de continuar adelantando el juicio sin demoras injustificadas, como ya mencioné, a pesar de que por motivos de salud el Juez postergó las audiencias hasta el viernes 14 de septiembre, a las 11 de la mañana. Algunos ven en esto un nuevo ciclo de demoras, particularmente le doy a la justicia el beneficio de la duda.

De los cuatro imputados, solo Miguel Osío, quien era el Vicepresidente de Consultoría Legal de la defenestrada Econoinvest, ha presentado completamente sus alegatos de defensa, que todos los asistentes consideraron un pieza oratoria y una contribución al acervo judicial del país. Después de oírlo durante tres audiencias, es difícil pensar que la Fiscalía podrá probar la culpabilidad de los directivos de Econoinvest. Muchos lloraron cuando al final de su exposición se refirió a su familia y a sus pequeños hijos.

Juan Carlos Carvallo, Economista y Vicepresidente de Ventas de la Casa de Bolsa, está en el turno al bate, exponiendo con gran precisión y con excelente respaldo documental sus argumentos de defensa, que igualmente parecen señalar sin lugar a dudas la inocencia de los procesados, concluirá en la próxima audiencia.

Los Fiscales, toman notas, preguntan, recusan, intentan y a veces logran del Juez, cuestionar algunas consideraciones de la defensa.

Pareciera que hay una luz al final del túnel en el juicio a los directivos de Econoinvest, los que hemos tenido la oportunidad histórica de asistir al juicio y hemos estudiado el caso concluimos en su inocencia, le tocará al Juez del caso decidir soberanamente con todos los elementos de convicción que se le han presentado y se le presentarán.

La larga espera parece finalizar, Ernesto Rangel y Herman Sifontes, esperan para presentar su defensa. Mientras tanto y en la estrechez del sótano de su prisión, Ernesto se inspira y con la ayuda de Julián Conrado, el cantante de las FARC, su compañero de prisión quien lo inició en la composición musical, y su compadre Aquiles Báez, crea su primera canción: Sueños de Libertad. Un clásico, un himno a todos los presos de la injusticia. Puedes bajarla en YouTube como sueños de libertad Econoinvest. http://www.youtube.com/watch?v=AMI-nvdChbk

Hay peticiones de muchos venezolanos, periodistas, escritores y organizaciones, solicitando a las autoridades judiciales el juicio en libertad para los cuatro de Econoinvest, ojalá el juez tome pronto esta decisión, es de mera justicia.

Aporrea.org, 31/08/2012, enlace al original

jueves, 30 de agosto de 2012

¿Y la presunción de inocencia? (Econoinvest)


por Leonardo Palacios Márquez

A Miguel Osío Zamora, Director de Econoinvest, 
a quien le invirtieron la presunción... 

El hombre en su afán de vivir se vuelve egoísta, transforma la cotidianidad del instante en una vacuidad del ser en que solo le importa aquello que puede serle útil o cree, falsamente, que le da utilidad. Egoísmo puro.

Un egoísmo que aísla, que hiere cuando olvidamos a quienes nos rodean, que congela la calidez de lo fraterno y se convierte en ponzoña destructiva.

Es necesario hacer un alto, elaborar un balance de lo vivido, sacar el activo de lo extraordinario que nos deja la interacción abierta de quienes aún, en lo pasajero del momento y en la fugacidad de la existencia, nos dejan una impronta. También tratar de determinar el pasivo corrigiendo errores, la dejadez que da el olvido o la indiferencia ante quienes ese egoísmo del diario vivir se ha quedado en un rincón careciendo que a nosotros puede sobrarnos.

En ese balance surge como una de las partidas de la contabilidad de mi vida, un amigo: Miguel Osío Zamora: un venezolano emprendedor, reconocido mecenas, respetado en el vertiginoso y global mundo del mercado de valores, hijo que con pasión noble hace llevadero a sus padres la intranscendencia de la ausencia que hacia ellos siente los hijos en su despegue del hogar; padre denodado que carece hoy de lo que usted y yo tenemos: libertad.

Un venezolano víctima de la violencia del Estado, objeto de la razzia a las que el poder deslegitimado en el ejercicio suele acudir para garantizar la más abyecta sumisión o dirimir las contradicciones en su seno.

Una libertad que le ha sido arrebata por rábulas del derecho, tercamente negada por quienes espantan la justicia del templo de la legalidad y obstinadamente obstaculizan su ejercicio por la manipulación de los valores que la hacen derecho esencial del hombre y combustible de la dignidad.

En la audiencia del pasado martes 23 de agosto, transcurrida en el juicio a "los directores de Econoinvest", en el cual la legalidad pisoteada es una excusa, donde la justicia un títere que pretende infructuosamente justificar el arrebato de la libertad, Miguel se dirige al juez de la causa, "en nombre de (sus) hijos Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro".

Miguel, en el respetuoso y nada altivo leguaje de un elegante litigante y curtido respeto al Estado de Derecho, seguro de la inocencia que todos le reconocemos, increpa al juez en relación con la función de las leyes y le manifiesta: "Las leyes tienen como objetivo darle al ciudadano seguridad jurídica y darnos la certeza de andar dentro de los parámetros de la legalidad. Eso no puede ser solo una sensación, tiene que ser una realidad concreta y material"

Miguel Osío, en su exposición fundamentada en el ordenamiento jurídico, sin recurrir a "interpretaciones melcochas" o acomodaticias, advierte el riesgo para la sociedad y la indignación que causa la conducta de quienes incentivan la violación del contenido y espíritu de la ley "con falsos argumentos y teorías que, como "gandola jurídica", arremete contra su espíritu y los principios fundamentales de legalidad, tipicidad e inocencia que sustentan el sistema penal y judicial".

Como abogado y profesor universitario, coincido con Miguel cuando afirma que "la mejor defensa que tiene la sociedad es la solidaridad contra los abusos de poder que surgen de la injusticia y las arbitrariedades. Una sociedad que vive bajo los parámetros de inseguridad jurídica y, consecuentemente, bajo la opresión de las injusticias y arbitrariedades (…) es una sociedad que, sin duda alguna, se convertirá en corrupta e inhumana, porque más allá de la ley y la justicia, lo que hay es el salvajismo propio de nuestros instintos básicos. Y, entonces, buscaremos doblegar al otro, violar los derechos humanos del otro, seremos destructores en vez de constructores, envidiosos del éxito del otro, en vez de emularlo, nos hundiremos moralmente perdiendo cualquier parámetro de ética".

En un agónico llamado, que solo puede pronunciar quien enfrenta con dignidad, no exenta de dolor el arrebato injusto e inconstitucional de su libertad, Miguel le señala al juez que "no es concebible que llevamos más de dos años presos sin haber cometido delito alguno. Pareciera que el principio constitucional de 'Se Presume Inocente' se ha convertido en 'Se Presume Culpable', haciendo que el precepto de nuestra carta magna: la libertad es inviolable, se convierta solo en un Sueño de Libertad. ¡No permita ciudadano juez que esto ocurra! La injusticia, señor juez, es glotona, se devora todo, y como Saturno devoró a sus hijos para que ninguno ocupara el trono del Olimpo, la injusticia se devorará no solo a quien la sufre, sino también a quien la promueve como a quien la ejecuta. Señor Juez, sin justicia, no hay libertad, sin esta la vida se reduce a un devenir insípido y sin sentido. A eso, señores Fiscales, se ha convertido nuestra vida en estos dos últimos años. Ustedes no han perdido nada! Como señalan en su exposición oral. ¡Nosotros sí!, nuestras esposas, nuestras madres, padres, hermanos. Pero, por sobre todo, las víctimas reales de esta injusticia son mis dos hijos menores: Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro, quienes han tenido que crecer sin la presencia de su padre, como los hijos de mis compañeros. Señor Fiscal, esto comenzó por un grave error, y eso es humano, normal, pero el orgullo nos hace mantenernos en él. El mejor momento para rectificar es aquel en que se ejecutan los actos. No sigamos empeñados en sostener este error. Y me uno a Cervantes, cuando Don Quijote dijo: 'La Libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombre dieron los cielos; por ella se puede y se debe aventurar la vida…'. Yo estoy dispuesto hacerlo, ciudadano juez; he dejado, en estas largas horas, todo mi ser por obtener esa libertad que merezco. Que mis hijos merecen. Estoy dispuesto a dar la vida para conseguirla y limpiar mi apellido por y para mis hijos. Y espero señor juez que usted esté dispuesto a implantar justicia".

La presunción de inocencia es un derecho no negociable e irreductible, más cuando es el propio Estado (los órganos del Poder Público y su ordenamiento) que reconoce como legítima los actos que se dicen contrarios a derecho y que ahora antijurídicamente los presentan como ilícitos.

La libertad es un derecho esencial que a nadie puede ser arrebatado con manipulaciones y engaños.

Sé Miguel de tu lucha, que la mayoría de quienes te conocen a ti y a tus compañeros de injusto cautiverio, respetan tu trayectoria y su verdad: la inocencia.

El Mundo, 28/08/2012, 21

Econoinvest: Palabras de Cierre de la declaración de Miguel Osío Zamora


Audiencia del 23 de agosto de 2012

Miguel Osío Zamora, director de Econoinvest, transcurrió cerca de diez horas explicando el carácter legal de las operaciones con títulos valores que ejecutó Econoinvest Casa de Bolsa. Sus argumentos se sustentaron en el marco jurídico desarrollado por el Gobierno Nacional —a través del Ministerio de Finanzas y el Banco Central de Venezuela—, mediante la implementación de los convenios cambiarios No. 1 y 4; y las resoluciones del Directorio del Banco Central de Venezuela que autorizaban la negociación de los TICC en el mercado secundario en bolívares, soportadas en la propia Ley Contra Ilícito Cambiarios, por la expresa excepción que el articulo 9 hace a las operaciones con títulos valores, excluyéndolas del tipo penal denominado “comercialización ilícita de divisas”.

Miguel Osío concluyó su exposición dedicándola a sus hijos Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro, con estas palabras:

"Ciudadano Juez:

¿Para qué sirven las leyes? Las leyes tienen como objetivo darle al ciudadano seguridad jurídica; darle la certeza de obrar dentro de los parámetros de la legalidad. Y eso no puede ser solo una sensación. Tiene que ser una realidad concreta y material. Pero si no se respeta la letra de la Ley, si quienes están llamados a garantizar su aplicación y su majestad incentivan su desobediencia con falsos argumentos y teorías que, como “gandolas jurídicas”, arremeten no solo contra su contenido, sino contra su espíritu y contra los principios fundamentales que sustentan nuestro sistema penal y judicial, como los principios de legalidad, tipicidad e inocencia, ¿qué certeza de justicia y legalidad podemos esperar como sociedad? 

Como sociedad, la mejor defensa que tenemos contra los abusos de poder que surgen de la injusticia y de la arbitrariedad es la solidaridad. La indignación social. Una sociedad que vive bajo los parámetros de inseguridad jurídica y, consecuentemente, bajo la opresión de injusticias y arbitrariedades, es una sociedad corrupta e inhumana, porque fuera del territorio de la Ley y la Justicia, lo que hay es el salvajismo propio de nuestros instintos básicos. Entonces buscaremos doblegar al otro, violar los derechos del otro; seremos destructores en vez de constructores; envidiosos del éxito del otro en lugar de sus émulos; nos hundiremos moralmente, perdiendo cualquier parámetro de ética. 
Casos como el nuestro nos llevan a tener la sensación de que en nuestra sociedad reina una gran inseguridad jurídica, que intimida e inhibe el esfuerzo emprendedor de una clase media trabajadora y profesional. Y digo expresamente la “sensación” porque tengo la fe, tengo la esperanza, de que usted nos devolverá la seguridad jurídica que nos ha sido robada. 

No es concebible que llevemos más de dos años presos sin haber cometido delito alguno. Pareciera que el principio constitucional de “Se presume inocente” se ha convertido en “Se presume culpable”, convirtiendo el precepto de nuestra Carta Magna que reza: “La libertad es inviolable”, en un lejano sueño de libertad. 

¡No permita,  ciudadano Juez, que esto ocurra! La injusticia es glotona. Se devora todo y, como Saturno devoró a sus hijos para que ninguno ocupara el trono del Olimpo, la injusticia devorará no solo a quien la sufre, sino también a quien la promueve y a quien la ejecuta. Señor Juez: sin justicia no hay libertad. Sin libertad, la vida se reduce a un devenir insípido y sin sentido. En eso, señores fiscales, se ha convertido nuestra vida en estos dos últimos años. Ustedes no han perdido nada, como señalan en su exposición oral. ¡Nosotros sí! Nuestras esposas, nuestras madres, nuestros padres y hermanos, sí. Y, sobre todo, las víctimas reales de esta injusticia: mis dos hijos menores, Rodrigo Miguel y Ricardo Alejandro que, como los hijos de mis compañeros, han tenido que crecer sin su padre al lado. 

Me uno a Cervantes, cuando en voz de Don Quijote, afirma: “La Libertad, Sancho, es uno de los mas preciosos dones que a los hombre dieron los cielos; por ella se puede y se debe aventurar la vida…” 

Yo estoy dispuesto a hacerlo. Yo, ciudadano Juez, he dejado, en estas largas horas, todo mi ser por obtener la libertad que merezco. Que mis hijos merecen. Y estoy dispuesto a dar la vida para conseguirla y limpiar mi apellido para mis hijos. 

Espero, señor Juez, que usted esté dispuesto a implantar la justicia."

domingo, 26 de agosto de 2012

Miguel Osio de Econoinvest: “Este es un juicio de mero derecho”




“Esto es un juicio de mero derecho, la aplicación de las normas es suficiente para decidir, ya que, está demostrado y acogido públicamente, por la representación fiscal, que Econoinvest utilizo títulos valores en sus operaciones, con los soportes documentales y económicos requeridos por la ley.” Asi lo afirmó en su derecho de palabra Miguel Osío Zamora.

Hoy continuó la décima  audiencia en el Juicio de Econoinvest que le siguen a Miguel Osío, Herman Sifontes, Juan Carlos Carvallo y Ernesto Rangel, directores de Econoinvest,  en esta oportunidad continuo su derecho de palabra Miguel Osio, quien en varias oportunidades afirmó no saber todavía después de dos años y tres meses porque  están  presos  el y sus 3 compañeros.

Dijo Osío , que la Fiscalía General de la República los acusa  de comercializar ilícitamente Divisas, conforme el artículo 9 de la Ley Contra Ilícitos Cambiarios (LCIC) vigente para su momento, es decir, la promulgada en fecha 28 de diciembre de 2007. El otro, es un delito accesorio tipificado como Agavillamiento, previsto y sancionado en el artículo 286 del Código Penal venezolano vigente.

Explicó Osío, que el artículo 9 tipifica el delito de cambiario a aquel que “compre, venda o de cualquier modo ofrezca, enajene, transfiera, reciba, exporte o importe divisas” sin intervención del Banco Central de Venezuela (BCV) y en violación de las disposiciones cambiarias. Pero, expresamente, exceptúa de su aplicación las operaciones con títulos valores. Esa es una excepción amplia, sin restricciones, ni da cabida a interpretación alguna. La ley no distingue cual título valor, dice en términos generales “títulos valores”; tampoco especifica la forma jurídica que debe utilizarse para transferir la propiedad de esos títulos valores.

Aclaró que El artículo 2, establece las definiciones que se aplicaran obligatoriamente al texto de la ley y que permiten circunscribir el ámbito de su aplicación. En tal sentido, tiene dos definiciones relevantes: Operación Cambiaria y Divisa. Así, se concreta como deben entenderse estos conceptos, a los fines de evitar interpretaciones erradas. Pues bien, estas definiciones no incluyen el termino “título valor”. Por lo tanto, no se consideraba al título valor como una divisa ni su negociabilidad como una operación cambiaria.

Esta excepción y definiciones se mantienen iguales desde la primigenia ley del 14 de septiembre de 2005, hasta la reforma de fecha 17 de mayo de 2010, posterior a los hechos acusados y, por lo tanto, no aplicable al caso Econoinvest. Esta reforma legal se elimina la excepción y se agregan los títulos valores dentro del concepto de divisa y de operaciones cambiarias. Cambia la voluntad del legislador y si tipifica el delito sobre operaciones cambiarias con títulos valores.

Igualmente dijo Miguel Osío, que la Ley de ílicitos cambiarios (LCIC) surge luego del establecimiento del régimen cambiario, es decir, primero se dictaron los Convenios Cambiarios que regularon el régimen cambiario y las operaciones con títulos valores y, luego, la LCIC regulo el aspecto penal con base a esas normas.

El Convenio Cambiario No. 1 en su artículo 35 y el convenio Cambiario No. 4 en sus artículos 2 y 3, regularon el régimen de venta de dólares con operaciones con títulos valores. Permitían las operaciones en el mercado primario de títulos valores, pero sometían el mercado secundario de títulos valores a la autorización del Banco Central de Venezuela (BCV).

No obstante lo anterior, dijo Osío  que  en su exposición oral, la posición de Fiscal Guedez cambia en un 360 grados. Ahora plantea que todas las operaciones realizadas con títulos valores, sin importar cuales o como se realizaban, son considerados como un mecanismo de evasión a la aplicación del articulo 9 de la LCIC: es decir, se cometía un “fraude a la ley” cambiaria al utilizar los títulos valores.

Con este panorama dice Osío , que la excepción prevista en el artículo 9 porque no aplica? O Cuando aplicaría la excepción de los títulos valores? Porque la denuncia de Tomas Sánchez era por operaciones cambiarias sin uso de títulos valor y la Fiscalía desconoce? Como quedan las normas cambiarias que autorizaban el uso de títulos valores? o la opinión administrativa del BCV dirigida a la Asociación Bancaria de Venezuela  y las resoluciones expresas que autorizaba el uso de títulos valores? De ser validado judicialmente su razonamiento jurídico, entonces todas las operaciones con títulos valores que se hicieron durante el periodo 2003 al 2010 serán ilegales y penalmente castigable a quien las haya realizado. En la proximas audiencias continuaran los otros 3 directores exponiendo su defensa.

Fuente 25Segundos:http://www.25segundos.com/?id=9294&ids=1&accion=deta

sábado, 25 de agosto de 2012

Caracas Triste


Por Santiago Gamboa

Me gusta Caracas, una ciudad tan disparatada e imaginativa como Bogotá, con un crecimiento abigarrado y caótico que, sin duda, refleja en algo la muy intensa psicología de sus habitantes, sus problemas y delirios.

Pero en estos días de candidatura electoral en Venezuela, pensar en Caracas es algo triste por el singular caso de mis amigos Hernán Sifontes, Ernesto Rangel y Juan Carlos Carvallo, a los que se suma Miguel Osío, detenidos sin juicio desde el pasado 24 de mayo de 2010, un asunto vergonzoso que desde ya pasará a la historia de las grandes injusticias legales del continente.

Para no dejar lugar a dudas, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (GTDA), un órgano de procedimientos especiales de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, determinó desde el año pasado (y así lo expresó en sus decisiones Nº 28/2011 y 65/2011) que la detención de estas personas era ARBITRARIA, y por lo tanto violatoria de sus derechos humanos, en contradicción con los convenios internacionales de la ONU suscritos por el Estado de Venezuela. Por este motivo, el GTDA pidió no sólo la inmediata libertad de todos ellos, sino que determinó que el Estado debía otorgarles una reparación por el mal causado. Pero hasta el momento nada. Silencio. El Estado no responde y ellos siguen recluidos en la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), donde fui a visitarlos el pasado mes de noviembre.

Aparte de ser los mejores amigos de la cultura venezolana y sobre todo sus grandes mecenas a través de la Fundación por la Cultura Urbana, que financian desde hace más de 10 años, ellos eran directivos de la casa de bolsa Econoinvest, a través de la cual se vendían títulos valor del Estado, única forma legal para el ciudadano venezolano de adquirir dólares. La acusación fue de “comercialización ilícita de divisas” y, sustentado en eso, “asociación para delinquir”, que en medio del proceso se modificó a “agavillamiento”. Pero los interventores no encontraron una sola transacción ilegal, lo que llevó a concluir al organismo de la ONU que “ninguna de las conductas imputadas se corresponde con los supuestos de hecho de los delitos de los que se les acusa, ni con algún otro delito establecido previamente en la legislación venezolana”.

En fin, como se decía en mi infancia: “blanco es, gallina lo pone, frito se come y huevo se llama, ¿qué es?”. Habría que ser ciego para no ver una sanción política, esa triste realidad que nos lleva a lo más oscuro de la historia latinoamericana y de la que intentamos salir con instituciones sólidas, separación de poderes y democracia. Ahora, en plena campaña electoral venezolana, cabe preguntarse: ¿se le garantiza al ciudadano una justicia independiente?, ¿hay real separación de poderes como en los demás Estados de derecho?

Todos defendemos el principio de la no injerencia, pero dado que ahora Colombia y Venezuela son tan amigas, no estaría mal que Santos, en alguna charla informal, le dijera a Chávez: “¿Por qué no les resuelves de una vez el asunto a esas personas, que tantos amigos tienen en Colombia?”. Porque mientras Hernán, Juan Carlos y Ernesto sigan en los calabozos de la DIM, Caracas seguirá siendo una ciudad triste.

Fuente: El Espectador: http://www.elespectador.com/opinion/columna-370054-caracas-triste


miércoles, 15 de agosto de 2012

Que Maravilla Cuentas Bancarias en Divisas!... y Las Casas de Bolsas?


Para sorpresas de muchos, el viernes pasado fue publicado el Convenio Cambiario No. 20, en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela No. 39.968, de fecha 19 de julio de 2012. La sorpresa fue doble, por un lado nadie estaba esperando un nuevo convenio cambiario y, por el otro, menos sobre la materia tan delicada como tener cuentas bancarias en divisas extranjeras en el país. Cuando digo que nadie se esperaba, me refiero a nosotros el vulgo normal y corriente. Quizás los cercanos al poder y a los banqueros, si lo estaban.

Así, con este nuevo convenio, firmado por Jorge Giordani y Nelson J. Merentes, se abre la posibilidad, nunca antes vista en Venezuela, de tener cuentas en dólares, euros o cualquier otra moneda extranjera como el Rial iraní, Peso cubano, Rublo bielorruso, el Won norcoreano o la “estable” moneda zimbawense. Pero además de esta posibilidad general establecida para cualquier persona, natural o jurídica, domiciliada o no en Venezuela, existe la posibilidad de que empresas estatales exportadoras vendan sus divisas (un 5% mensual) en el mercado alternativo de títulos valores, hoy manejado exclusivamente por el Banco Central de Venezuela (BCV), a una tasa de cambio superior a la de Bs. 4,30.

Vale recordar que hace mas de dos años se liderizo una cacería de brujas contra el mercado de valores por utilizar un mecanismo legal de operaciones con Títulos de Interés y Capital Cubierto (TICC) para la adquisición de divisas en el país. Operaciones legalmente soportadas en el convenio cambiario No. 4, en las resoluciones del BCV que autorizo los TICC, los Bonos de PDVSA y los Bonos Cambiarios para tal fin (aquí resoluciones http://tl.gd/9uvrcl); así como despenalizada por la propia Ley Contra Los Ilícitos Cambiarios.

A pesar de todo lo anterior, la Fiscalía a través de Daniel Guedez, sostiene, aun hoy día, que estas operaciones son ilegales, a pesar de que el consultor jurídico del Ministerio de Finanzas emitió opinión en la cual se sentenciaba, sin duda alguna, su legalidad (ver opinión aquí: http://www.scribd.com/doc/56029412/Econoinvest-OpinionMinFinanzas). Tesis que en estas semanas es objeto de discusión en el juicio que esta asumiendo Econoinvest, en nombre de 3.000.000 de personas que hicieron estas operaciones; así como de los bancos y demás casas de bolsas que operaron con este mecanismo. De prevalecer esta tesis todas las operaciones realizadas con títulos valores, sin importar cuales, o si fue mediante permuta o compraventa, serán ilegales y las partes involucradas podrán ser castigadas penalmente.

Por otra parte, muchas de las empresas del estado durante casi 8 años utilizaron el mecanismo de los títulos valores como medio alterno para enfrentar su situación financiera. Una de ellas fue Petróleos de Venezuela (PDVSA), efectuando la que fuera, en su momento, la emisión mas grande de una empresa estatal en Latinoamérica. Como indicamos antes, con este nuevo convenio cambiario, PDVSA podrá tomar aire luego de dos años de asfixia cambiaria, usando hasta un 5% de sus ingresos mensuales a la compra de títulos denominados en dólares que serán liquidados a un tipo de cambio superior al oficial. Según Asdrúbal Oliveros, socio de Ecoanalítica, el diferencial cambiario permitirá a PDVSA obtener alrededor de 1.385 millones de bolívares extra (unos 261 millones de dólares) en lo que resta de año, para saldar cuentas en bolívares con sus contratistas.

La pregunta fundamental aquí es: Como se puede pretender que el ciudadano común de clase media sienta seguridad jurídica de abrir una cuenta bancaria en divisa en un banco venezolano, cuando hace dos años se arrasó un sector completo de la economía venezolana, el mercado de valores, cerrando alrededor de 80 casas de bolsas, acabando con mas de 5000 empleos y manteniendo preso a 10 personas, por haber utilizado el mecanismo alternativo de títulos valores impulsado por el mismo gobierno, como hoy hace con estas cuentas bancarias en divisas; soportado legalmente con un convenio cambiario que regulaba estas operaciones con títulos valores, como hoy mismo hace el gobierno nacional; y una ley penal que exceptuaba expresamente a las operaciones con títulos valores del delito de ilícito cambiario?

Es que caso un cambio de política cambiaria implica, como sucedió con los títulos valores, meter presos a quienes la hacían legalmente, antes de cambiar las leyes? Quien puede afirmar a ciencia cierta, con la falta de seguridad jurídica demostrada en el caso de las casas de bolsas, que dentro de 6 meses no ocurra algo similar con las cuentas bancarias en divisas? Sugiero que ante cualquier avance en esta materia se levante las acusaciones contra las casas de bolsas, por falso supuesto y atipicidad de los delitos que los acusan, sino nosotros no tendremos garantías frente a las cuentas en divisas.

Estos “acontecimientos” me sorprenden tanto y reflexiono como a veces la realidad nos hace enfrentar la crueldad descarada de sus actos y hechos, frente a una ficción que queda miope y corta en imaginación.


Ricardo Padron
@rodz2058
http://rodz2058.blogspot.com/

Juez condiciona prueba de la defensa en juicio de Econoinvest



14/08/2012 05:29:24 p.m. | Carjuan Cruz.- El informe de antiguos interventores será aceptado por el juzgado 5° de Juicio que lleva el caso de Econoinvest, solo si Nahunimar Castillo, la principal funcionaria, acude a autentificar el documento.

Nahunimar debe autentificar el contenido y la firma del documento presentado por la Fiscalía como prueba complementaria, para demostrar los delitos imputados a los cuatro directivos de la casa de bolsa.

Fue así como el juez a cargo, Rodolfo Romero, resolvió la disputa que se originó entre la defensa y el Ministerio Público cuando los dos fiscales solicitaron la admisión de este informe.

En esta séptima sesión del juicio oral y público, se le dio derecho a los abogados de los directivos para iniciar la presentación de defensa.

Beatriz di Totto, una de las abogadas de la defensa, aseguró que las operaciones hechas por Econoinvest estuvieron enmarcadas en las políticas establecidas por el Banco Central de Venezuela, desarrolladas desde 1998. Por lo que no solamente estaban amparadas por la salvedad que se incluía en el artículo nueve de la Ley de Ilícitos Cambiarios, la cual permitía negociación de títulos en moneda extranjera.

Recordó que todas estas transacciones quedaban registradas en el sistema automatizado del BCV, ente que además tiene rango constitucional. Por lo que la abogada aseguró que las operaciones representaran un ilícitos cambiario.

Fuente: El Mundo Economico

miércoles, 8 de agosto de 2012


26/6/2012
Los olvidados ejecutivos de Econoinvest

Un caso que en medio del torbellino de ilegalidades e injusticias con las que se vive en Venezuela ha quedado prácticamente relegado al olvido
 

Por Mercedes Montero
Un caso que en medio del torbellino de ilegalidades e injusticias con las que se vive en Venezuela ha quedado prácticamente  relegado al olvido.

Econoinvest  fue la Casa de Bolsa más grande de Venezuela, un país que fue  próspero hasta que llegó al poder un gobernante que  tenía una agenda oculta en la cual estaba formulado como objetivo fundamental, acabar con la propiedad privada y  destrozar simultáneamente al país, hasta transformarlo en una fotocopia de la arruinada Cuba castrista.  Con semejante objetivo a empresas como las casas de bolsa el único futuro que les esperaba era su intervención, y, luego cierre definitivo, sin alguna otra motivación que la de actuar a favor del proyecto político oficialista.

Es necesario describir la empresa que era Econoinvest para poder medir la clase de daño causado a la economía nacional, a los inversores, al mercado de trabajo  y a unos jóvenes empresarios, por parte de los representantes de una “revolución” que parece no entender que mientras más prosperidad exista en el país, mayor arraigamiento habrá en su población.

Econoinvest  fue fundada por Hermán Sifontes y Miguel Osío en Caracas en 1996, después de la crisis bancaria que llevó al cierre de 14 bancos de larga trayectoria en el mercado. Luego sería  registrada como miembro de la Bolsa de Caracas – en el mismo año. Con una administración excelente logró conquistar el sector y expandirse nacionalmente  hasta  llegar  a ser su empresa líder, con 1000 empleados en nómina y oficinas en Caracas, Valencia, Margarita y  Mérida.

Econoinvest  se diversificó al adquirir y fundar otras empresas. En el año 2000   creo la Fundación Cultura Urbana con el fin de promover responsabilidad social, nombrando como presidente de la Fundación al historiador Rafael Arraiz Lucca.

En el año 2005 fue fundada Econoinvest Capital Holding Company que pasó a ser  la mayor accionista de Econoinvest; que ese mismo año adquiere Seguros Carabobo, empresa que tenía 16 sucursales en todo el país. En el año 2006, Econoinvest Capital S. A registró sus acciones en la Bolsa de Valores de Caracas  y de paso estimula a sus empleados a adquirir acciones de la Empresa mediante la creación de un Plan Especial de Compra de Acciones por parte de sus trabajadores para que de esa forma pasaran a ser accionistas de las empresas en las que trabajaban. El Plan tuvo una aceptación del 88% por parte de los empleados, lo cual incrementó el número de nuevos accionistas hasta la cifra de 540.

La Casa de Bolsa participó en la emisión de bonos de empresas tales como Electricidad de Caracas, Banesco, Banco Mercantil, Banco del Caribe, Intercable, ABN Amo, fue el “Local advisor” de la oferta de bonos de PDVSA en el 2007 (la mayor oferta de bonos corporativos que haya conocido Latinoamérica), además participó en la oferta de CANTV y del Banco de Venezuela. Tales operaciones le valieron la clasificación en el cuarto lugar (4to)   en “Latin American Capital League Tables de Bloomberg – 2007. Además, debido a su estricto apego a las reglas y procedimientos de los mercados de capitales y su cumplimiento de las leyes que rigen las operaciones, la  casa de Bolsa Econoinvest  obtuvo la acreditación dada por ACAMS (International Association of Anti – Money Laundering) en el mismo Año.

En el 2009 la Kroll International Agency para el Anti-Money  Laundering le hizo un reconocimiento oficial a Econoinvest por su trabajo, llegando a ser una de las pocas instituciones financieras venezolanas que ha obtenido tal reconocimiento.

El 25 de Mayo, 2010, la Superintendencia Nacional de Seguros suspendió las operaciones de Econoinvest y otras 36 casas de bolsa, así como también cerro el mercado de aseguradoras para  otras 70 firmas.

Los ejecutivos de Econoinvest Miguel Osío, Herman Sifontes, Juan Carlos Carballo y Ernesto Rangel fueron hechos presos sin razón alguna,  sin embargo han sido acusados de presunta “comercialización indebida de divisas y agavillamiento”, han  estado encarcelados durante dos años, y, estuvieron esperando casi un año completo para que la sala de Casación del Tribunal Supremo de Justicia decidiera si admitía o no la solicitud introducida por sus defensores por supuestas irregularidades en el proceso judicial en su contra.

El Lunes 25 de Junio de 2012,  se dará inicio al juicio contra los ejecutivos de Econoinvest. Estos jóvenes profesionales no han cometido delito alguno, simplemente representan la contradicción a un mezquino proyecto político que no soporta ver el profesionalismo y éxito empresarial, porque demuestra evidentemente el anacronismo y la sinrazón oficialista. El simple hecho de que alguien sea exitoso es un delito para  la revolución o Socialismo del Siglo XXI

Para la revolución, es necesario destruir todo el progreso, confiscar la propiedad privada (siempre que no sea la de ellos) , dejar a todo el pueblo en la miseria para luego re fundar el país aplicando la ideología  Castro comunista y hacer de Venezuela una Venecuba, igual a la Isla cárcel.